La demolición de un muro que impide el libre tránsito de una vecina de Cayhuayna se frustró debido a imprecisiones en el expediente, respecto a la dirección.

Mediante un hábeas corpus, Olga Aliaga Falcón había logrado que el Poder Judicial le diera la razón y se dispusiera la demolición, por lo que la jueza Floresmila Reyes y personal policial llegaron a la calle Juan Velasco Alvarado y al pasaje Chirimoya.

Al llegar, el abogado del demandado, Javier Chávez, observó que en la sentencia “no se ha precisado la existencia de un muro, el lugar dónde está ubicado y sobre todo no se ha precisado si la demandante es propietaria de un inmueble ubicado en un pasaje sin nombre o propietaria de un inmueble ubicado en la calle Juan Velasco Mz. A”.

Ante ello, la jueza suspendió la diligencia para subsanar lo observado.