Excelente profesional médico, destacado escritor, y sobre todo gran amigo, así fue VIRGILIO LÓPEZ CALDERÓN quien partió a la eternidad el fin de semana, para tristeza de muchos; yo diría, de miles de huanuqueños. Los que tuvimos la suerte de compartir muchas conversaciones, matizadas con un vaso de cerveza o entrevistas como periodista que realizó este servidor, pudimos comprobar su gran don de gente, su desprendimiento con las personas más necesitadas y muchas cualidades más que tenía este ilustre personaje.

Sobre el particular el periodista Edmundo Panay Lazo comenta: Silente, enmudecida amaneció la ciudad de Huánuco, al conocer la infausta noticia del fallecimiento del distinguido huanuqueño Virgilio López.

Virgilio, como solíamos llamarlo con aprecio, fue un distinguido profesional médico, fue también un destacado escritor alcanzando especial relieve con su “Crónicas del Ayer” destinadas a exaltar las tradiciones huanuqueñas. Tuvo especial preocupación por la cultura de nuestra tierra. Sus obras le asignan un lugar de preponderancia en la memoria de nuestro pueblo”.

También el profesor Wilmer Ramos Giles manifiesta que conoció al doctor Virgilio en diversas circunstancias, una de ellas cuando el año 1977 su padre estuvo mal de salud, lo trató como amigo. También compartió con él cuándo tenía que revisar los textos de los libros que escribía , por ser miembro del Consejo Editorial Amarilis Indiana. En vida el doctor Virgilio, cada vez que se reunía con sus amigos siempre decía: El día que me muera quiero ser enterrado en el cementerio de Las Pampas. Le tenía mucho cariño a ese lugar y Tomayquichua.

El profesor Wilmer Ramos recuerda que escribió un artículo para el libro de oro 50 años de la Universidad Hermilio Valdizán que tiene como título “Los Chinos en Huánuco”.

El exalcalde de Huánuco Manuel Sara Ratto lamenta su partida. “Es una pérdida irreparable de un gran hombre, excelente exalumno de la Gran Unidad Escolar Leoncio Prado. Ojalá con el tiempo aparezca alguien como él, un verdadero huanuqueñista. Conversar con él era una gran alegría que contagiaba.

El profesor y escritor Andrés Jara Maylle, que también fue su amigo, afirma que la noticia nos afecta a todos, no solamente a los que estamos ligados a la literatura, porque representaba un reserva moral para todos. Fue franco, directo, con mucho humor pero también con ironía lapidaba a sus enemigos.

No quiso participar en política porque le espantaba por los delincuentes que la integraban. Escribió alrededor de 58 crónicas, pero tiene muchos más, declaró Andrés. Una vez el doctor Virgilio, manifiesta Andrés, le comentó que había terminado de escribir una novela de más de 500 páginas que trata sobre la coca, el narcotráfico y la repercusión para Huánuco, hay que rescatar esta novela, finaliza Andrés en esta entrevista.

 

Foto. Hevert Laos