Se cumplen ocho días desde que el presidente Martín Vizcarra disolvió el Congreso de la República y una encuesta nacional urbano-rural publicada ayer por “La República” y elaborada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) confirman que el 84 % de la ciudadanía respalda la disolución constitucional de Congreso, frente a un 8% que está en desacuerdo, 6% que dice no haber escuchado del tema y 2% que no sabe.

No obstante, un grupo de congresistas —principalmente fujimoristas y apristas— se resiste a aceptar la disolución del Congreso y en la primera sesión de la Comisión Permanente, postdisolución, aprobaron presentar la demanda competencial ante el Tribunal Constitucional para que decida si dicha disolución es constitucional o inconstitucional.

Dos magistrados del TC ya han advertido que en el supuesto de que se admita la demanda —pues habrá un debate previo de que si la Comisión Permanente está legitimada o no para presentarla— tardarán en resolverla entre cuatro y seis meses desde el momento en que se admite. Para entonces ya se habrá elegido al nuevo Congreso. En efecto, el plazo de cuatro meses para elegir al nuevo Congreso ya está corriendo y el proceso electoral está en marcha.

Así las cosas, lo que resta es prepararse para los comicios del 26 de enero y mantenerse vigilante de las acciones del gobierno.