Inspectoría Regional de la Policía Nacional del Perú sede Huánuco dispuso la separación temporal del comisario de Cayhuayna, mayor PNP Javier Angulo Tello, del alférez Jean Musayon Herrera y del suboficial Henrry Utia Ojeda, acusados de cometer supuestos actos de corrupción.

La drástica decisión fue tomada ayer por la Oficina de Inspectoría Regional que emitió las respectivas resoluciones.

Se conoció que en horas de la tarde, personal de Inspectoría llegó a la Comisaría de Cayhuayna y entregó las resoluciones a  los tres investigados. Ellos ya no podrán laborar en la institución policial, en tanto se defina su situación legal.

El mayor Angulo, el alférez Musayón y el suboficial Utia Ojeda han sido acusados por el empresario Juan Carlos Takase Medina de pedirle la suma de 10 mil soles para dejarlo trabajar extrayendo material no metálico del río Huallaga, pese a no contar con la respectiva autorización.

Según denunció Takase, a primeras horas del sábado, unos 7 policías de la Comisaría de Cayhuayna llegaron hasta Colpa Alta y al encontrarlo extrayendo material no metálico lo intervinieron para exigirle 10 mil soles a cambio de no continuar con la intervención, ni incautarle la maquinaria pesada que se encontraba en el río.

El empresario les dijo que no contaba con dicho monto por lo que finalmente quedaron en 2500 soles, pero como no tenía dinero llamó a dos amigos y les contó que estaba siendo intervenido por efectivos policiales que le exigían dinero, por lo que ambos sujetos habrían llegado hasta Colpa Alta y vieron al grupo de policías.

Takase Medina dijo a las autoridades que habló con el mayor Angulo quien permanecía sentado en el carro. Él le habría dicho que entregue el dinero y que lo dejarían trabajar, incluso le habría dado su número de celular.

Tras la entrega del dinero, él continuó trabajando sin imaginar que horas después, casi al amanecer sería intervenido nuevamente, pero por policías de Medio Ambiente, en un operativo contra la minería ilegal en la que participaron funcionarios de la  Municipalidad de Amarilis y el fiscal de Medio Ambiente.

ACUSACIÓN

Incómodo por la segunda intervención en solo unas horas, Juan Carlos Takase habría reclamado al personal policial del porqué lo intervenían si ya lo había hecho personal de la Comisaría de Cayhuayna. Incluso en su desesperación dijo haber llamado al mayor Angulo Tello, a quien le comunicó que lo estaban interviniendo nuevamente, pero el jefe policial le habría dicho que vería su caso y cortó la llamada.

Pese a la grave acusación del empresario, la policía de medio ambiente no habría comunicado oportunamente a la Fiscalía o Policía Anticorrupción y que más bien enterados de la acusación los involucrados se pusieron a buen recaudo y no aparecieron hasta pasadas las 24 horas, que vencía la flagrancia.

El mayor Angulo Tello negó haber participado de dicho operativo, menos haber pedido dinero y dado su número al denunciante y no descartó que alguien haya usado su nombre para provecho propio.