Un nuevo atentado contra el centro arqueológico de Shillacoto se ha producido este domingo. Mientras la ciudad descansaba, maquinaria pesada removía una parte de la ya bastante reducida zona arqueológica. La llegada oportuna del director regional de Cultura, César Sara Repetto, evitó un daño mayor al patrimonio arqueológico.

El caso ya se encuentra en manos del Ministerio Público y ya va siendo hora de que la maquinaria del sistema de justicia se eche a andar para la protección del patrimonio arqueológico de los depredadores.

Y mientras el caso continúa su curso en el sistema de justicia, desde el Gobierno Regional y la Municipalidad de Huánuco se puede hacer mucho más que permanecer indiferentes.

Shillacoto —que según las últimas excavaciones podría ser incluso un centro más importante que Kotosh— sigue esperando que las autoridades municipales y regionales orienten sus esfuerzos, primero, a recuperar el área ocupada por los invasores o como prefieran llamarse ellos; total, lo concreto es que están en un área prohibida; y segundo, a su puesta en valor para convertirse en un atractivo turístico de la ciudad y el testimonio del milenario pasado de este valle y su importancia en la historia del país.

Le toca a Juan Alvarado y José Luis Villavicencio asumir este desafío y pasar a la historia, o ser parte del olvido que acompaña a Shillacoto.