Los conflictos al interior de la empresa municipal Seda Huánuco han puesto en clamorosa evidencia la debilidad de nuestra sociedad civil, al punto que ciudadano ha tenido que ser convocado de fuera de Huánuco para representar a los gremios y colegios profesionales en el Directorio de Seda Huánuco.

El nivel de indiferencia de nuestras organizaciones por el bien común resulta realmente sorprendente y explica de alguna manera el nivel de atraso, el bajo nivel de competitividad como ciudad y departamento, comparado con otras ciudades y departamentos del país.

El nivel de corrupción en las instituciones públicas, las obras públicas paralizadas o mal hechas encuentran justificación en ese nivel de indiferencia de la sociedad huanuqueña por la cosa pública.

Eso explica también por qué quienes saquearon las instituciones públicas pueden ser elegidos otra vez gobernantes sin ningún pudor.

Los colegios profesionales de Huánuco, la Cámara de Comercio y los gremios sindicales no pueden continuar de espaldas a Huánuco y sus problemas. Y eso pasa por rechazar que un extraño usurpe su representación en nada menos que el Directorio de Seda Huánuco. Pero también que de una vez por todas asuman el rol protagónico que tienen en el desarrollo de la ciudad y departamento y en la vigencia del régimen democrático.