Y sorpresivamente el puente Esteban Pavletich fue cerrado al tránsito vehicular y peatonal por el Consorcio Ingeniería Diamante, generando incomodidad en transportistas  y vecinos de la parte norte de Amarilis, principalmente, que anoche padecieron las incomodidades del congestionamiento vehicular devenido de la decisión del consorcio.

Naturalmente la construcción del nuevo puente de cuatro carriles que reemplazará al viejo de dos, genera y va generar esta y otras incomodidades, pero es responsabilidad del consorcio mitigarlas y tarea del Gobierno Regional, que financia la obra, vigilar que se cumplan las normas que fijan precisamente las obligaciones de atenuar el impacto negativo de la obra en los vecinos.

Con insistencia se informó que el cierre del puente recién se haría en el mes de marzo, como se acordó en una reunión con transportistas y la Municipalidad Provincial de Huánuco. Pero en el Consorcio decidieron adelantar el cierre sin ninguna coordinación con la autoridad municipal ni con la Policía, lo que se ha reflejado en el caos vehicular registrado en los puentes Señor de Burgos y Joaquín Garay que están recibiendo la “carga” del cerrado Esteban Pavletich.

Con un poco de voluntad, el consorcio, el Gobierno Regional y la Municipalidad de Huánuco pueden atenuar las incomodidades de transportistas y vecinos. Solo se necesita voluntad.