Cuatro policías, entre ellos una mujer, fueron retenidos, golpeados y despojados de sus armas de reglamento por una turba de pobladores de Tambogán, Pagsha y Huallanca, pertenecientes al distrito del Churubamba. El hecho movilizó a efectivos de diversas unidades que rescataron a los agentes y capturaron a tres que serían quienes les robaron las armas.

El operativo de los agentes del grupo Terna se inició pasadas las 10 de la noche del lunes ante una información de que el requisitoriado se encontraba en la localidad de Pagsha.

Según versión de una pobladora, los policías lograron ubicar al supuesto traficante pero este puso tenaz resistencia y  logró escapar en medio de la oscuridad, mientras que su esposa gritaba pidiendo auxilio de sus vecinos.

Sus gritos fueron escuchados y acudieron en su auxilio no solo sus vecinos, sino también pobladores de Huallanca que a su vez se comunicaban con pobladores de Tambogán y otros.

Al no lograr su objetivo, según una fuente, los policías decidieron retornar a Huánuco en un vehículo particular. Pero cuando se encontraban a la altura del cementerio de Tambogán fueron rodeados por un grupo de pobladores, entre ellos varias autoridades del pueblo.

Mientras los policías que se encontraban vestidos de civil explicaban los motivos de su presencia en la zona, la turba crecía poco a poco. Incluso llegaron efectivos de la Comisaría de Rancho, pero estos no pudieron hacer nada, pues un grupo de airados pobladores preguntaba por el paradero del supuesto requisitoriado, que sería la persona conocida como Pancho Jacobo Martel.

Sin importarle la opinión de las autoridades, se conoció, una parte de la turba decidió llevarse a los policías  sin que nadie pudiera hacer nada. Les quitaron sus calzados, golpearon y despojaron a tres de ellos de sus armas de reglamento, para luego llevarlos caminando. Incluso el suboficial Percy Rojas Chuquillanqui (39) fue golpeado en la cabeza con una piedra de regular tamaño.

Los varones iban adelante, mientras que la suboficial Katherine Fuster Maldonado iba atrás debido a que no podía caminar. Ella logró evitar el robo de su arma.

Desde lejos, la turba que disminuía mientras avanzaba –al parecer con dirección a Pagsha–, era seguida por los policías de Rancho que temiendo lo que podía pasarle a sus colegas decidieron rescatarlos, para lo cual hicieron uso de sus armas de reglamento, sin que nadie resultara herido.

Los otros suboficiales retenidos son Jeiner Jhony Soto Rodríguez (24) y Fernando Ortega Parra (26), que fueron trasladados a la Comisaría de Rancho.

Al llegar efectivos de otras unidades, entre ellos del Departamento de Investigación Criminal e Inteligencia, se realizó un operativo para dar con las personas que se llevaron las pistolas.

Tras varias horas, los policías llegaron a Huallanca donde está la vivienda de Coqui Retis Corni (24), quien sería exmilitar y uno de los que se llevó las armas. Al verse descubierto, entregó una de las armas con sus respectivas municiones, que los tenía escondidos y cubiertos con una manta.

También fueron detenidos también Elmelero Tiburcio Daza (30) y Jorge Clemente Santillan (28), quienes han sido reconocidos como parte de la turba. Ellos serían investigados por varios delitos.

Debido a la gravedad de sus lesiones, los suboficial Rojas y Soto fueron internados en el Hospital de Contingencia.

Mientras, un contigente policial regresó la tarde de ayer a Tambogán con la finalidad de recuperar las otras dos armas robadas a los agentes.

Debido a la gravedad de sus lesiones, los suboficial Rojas y Soto fueron internados en el Hospital de Contingencia.