Por disposición legal hoy es el primer día hábil de un año que para el Perú será con turbulencia política. Hemos ingresado al 2018 que es el último año de gestión de los alcaldes provinciales y distritales y de los gobernadores regionales sin derecho a la reelección, pero también es el año en el que se realizarán las elecciones para elegir a los reemplazantes de dichas autoridades.

A esa “marea” hay que agregarle los vientos que soplan desde el 24 de diciembre del año pasado a causa del indulto y derecho de gracia concedido por el presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski”, al exdictador Alberto Fujimori. A las protestas en las calles (se ha convocado a otra para el 11 de enero) se suma la batalla legal que han empezado a dar diferentes organismos ante organismos supranacionales buscando anular el indulto y el derecho de gracia, a los que acusan de estar plagados de irregularidades.

Y como si no fuera suficiente para agitar las aguas, está pendiente el interrogatorio al intendente de Odebrecht en el Perú, Jorge Barata, para que confirme los aportes a campañas electores a candidatos peruanos, revelados por Marcelo Odebrecht.

Sin duda será un año más que agitado políticamente, con mucha sensibilidad y  la polarización en crecimiento.

La demora del presidente en conformar su llamado “Gabinete de la Reconciliación” solo abona a la incertidumbre que reina en el país. Será un año con mucha turbulencia política.