El exmilitar Yulfo Loyola Cori (40) podría pasar 30 años en la cárcel de ser declarado culpable del delito de tentativa de feminicidio. Ayer, el juez de Investigación Preparatoria de Huánuco ordenó su internamiento en el penal mientras se le investiga por intentar matar a su esposa y amenazar con hacer explotar un balón de gas con ella y sus hijos dentro de la casa.

Los hechos ocurrieron la noche del lunes en la localidad de Cabrito Pampa, en medio de una discusión que se inició porque Yulfo le habría dado licor a su menor hijo.

Malia Salvador Isidro narró que el padre de sus hijos se enfureció cuando le reclamó por darle licor a la menor de sus hijas.

Yulfo estaba tomado, había regresado con sus hijos de un recreo. Ante los reclamos, respondió que él podía hacer lo que quiera con sus hijos, se quitó el polo, cogió dos cuchillos y la arrojó a ella a la cama donde la sujetó del pecho con el brazo mientras le decía que ahí se acabaría y no habría problemas, pero ella trataba de calmarlo diciéndole que los niños lo estaban viendo, pero no le importaba.

Malia dijo que lo empujó y logró levantarse para intentar salir, pero él la agarró de los cabellos y la hizo caer al suelo, mientras le decía que moriría y ya no volvería a tratarlo mal.

Ante ella, su hija de 10 años salió de la casa y fue a pedir auxilio. En unos minutos su vecina tocó la puerta y él decidió soltarla, pero corrió a donde estaba el balón de gas, le sacó la válvula y dijo que explotarían y todos morirían quemados.

La madre de familia narró que su pareja cogió un palito de fósforo con el que liberaba gas, mientras gritaba que todos morirían, por lo que decidió correr a la puerta con la intención de abrirla, pero él se lo impedía.

Tras grandes esfuerzos y con la ayuda de su vecina que desde afuera empujaba lograron abrir la puerta y ella salir de la casa con sus menores hijos, mientras la vecina trataba de calmarlo.

Malia dijo haber aprovechado para dirigirse a la Comisaría y denunciar el hecho. Personal policial llegó a la casa y lo detuvo.

Ante las autoridades, el trabajador de una pollería negó haberla intentado matar y mas bien la acusó de ser ella  quien agrede a sus hijos y botarlo de la casa. Dijo que accidentalmente cogió los cuchillos y que ella pensó que la mataría y empezó a gritar.

El juez Ángel Gómez consideró que Yulfo debía enfrentar la investigación en prisión.