José Luis Trujillo Calderón
Estamos a casi una semana para acudir a las urnas y elegir a nuestro próximo gobernador regional; y al igual que yo, muchos no tienen aún decidido por quién votar; es más, varios andan impulsando que se vote en blanco, nulo o viciado para forzar así unas nuevas elecciones. Pero que tan beneficioso puede ser… ¿Nos conviene o no?

Tú y yo sabemos que nuestra clase política está desacredita y no es un problema solo de Huánuco, sino a nivel nacional. No tenemos políticos ni líderes sociales, y ese es el gran problema. En nuestro departamento se viene la segunda vuelta y uno como profesional se pregunta: ¿tan jodidos estamos que solo tenemos la opción de elegir entre Luis Picón y Juan Alvarado?

Ambos candidatos con diversas denuncias y que en toda su campaña lo único que hacen es atacarse. Como si fuera poco, ninguno de los dos está en la capacidad de hilvanar una idea en pleno discurso y transmitirlo al público o a quien se dirigen, tenemos candidatos apáticos. En otras palabras, ni siquiera pueden desenvolverse correctamente en términos técnicos y políticos.  Así de jodido estamos.

Y ahora dirán: entonces, ¿nos vamos por el voto en blanco, nulo o viciado? YO CREO QUE NO ES EL CAMINO, pese a que es totalmente legal y serviría para mostrar nuestro rechazo y más. Me explico: 1.- Conseguir los dos tercios de los votos válidos (lo que se requiere para anular las elecciones) es una cifra alta y no existe precedente alguno. 2.- Qué garantiza que en las próximas elecciones no postulen nuevamente Picón y Alvarado (porque están en su derecho). 3.- Y aquí lo más importante: sabes CUÁNTO NOS CUESTA una nueva elección, no es poco, y lo vas a pagar tú ¿y para qué? Vamos a tener candidatos extranjeros o qué, ¡no!, vamos a tener a los mismos de siempre.

Yo creo que quien gane, tiene que hacer un gobierno de CONSENSO para que pueda legitimarse; consenso con las distintas organizaciones civiles. Tiene que rodearse de técnicos, no de ‘ayayeros’; y pues, aprender a hacer política. Sino seguiremos en las mismas.

El sistema político en el país tiene que cambiar, los partidos se tienen que renovar, las leyes tienen que cambiar, pero sobre todo la gente tiene que tomar conciencia, tiene que informarse, asumir su rol de ciudadano con sus derechos, pero sobre todo con sus DEBERES.