Los trabajos de parchado en el puente Esteban Pavletich generaron un gran congestionamiento vehicular la mañana, tarde y noche de ayer por la falta de coordinación con la Policía y establecer un plan de rutas alternas para evitar precisamente lo que se produjo: un gran congestionamiento en los puentes Señor de Burgos y Joaquín Garay, malecón Centenario Leoncio Prado y carretera Central.

Es cierto que las obras públicas generan incomodidades, más aún cuando los trabajos se realizan en calles, carreteras o puentes. Pero estas incomodidades pueden reducirse, atenuarse y hasta minimizarse con un poco de planificación y coordinación.

Nadie puede oponerse a que por fin se parchen —por lo menos— los cráteres del puente Esteban Pavletich. Ha sido una exigencia de los transportistas y un reclamo de vecinos que cruzan ese puente sobre el río Huallaga que comunica Huánuco con Amarilis.

Sin embargo, la falta de señalización de advertencia del cierre del puente a cuadras antes (como mandan las normas) y de un plan de desvíos hacia rutas alternativas y la ausencia de policías de tránsito generaron el caos en los otros dos puentes de salida de Huánuco, lo que pudo evitarse.

La Municipalidad puede reducir estas incomodidades a los ciudadanos cumpliendo las señalizaciones, mejorando la coordinación con la Policía y estableciendo rutas alternas.