El Perú cerró el año 2019 contabilizando 164 feminicidios, ¡164! mujeres asesinadas por su condición de tal. Esas muertes son más que una fría y vergonzosa cifra, son un verdadero drama para sus familias y son el origen de una serie de problemas sociales.

Los hijos huérfanos son el mayor problema social. Ellos no solo pierden a sus padres (madre muerta y padre prófugo de la justicia o preso), sino también ven truncados sus proyectos de vida y muchas veces se ven obligados a dejar la escuela para trabajar en lo que se pueda y como se pueda, pues hay que seguir sobreviviendo.

Sin embargo, advirtiendo este dramático problema devenido de un feminicidio, el Consejo de Ministros aprobó un decreto de urgencia que establece la asistencia económica inmediata para garantizar la protección social y el desarrollo integral de las víctimas indirectas de los feminicidios.

“Con este decreto, garantizamos que estén afiliados al Sistema Integral de Salud, que no falten a la escuela y cuenten con un nivel educativo eficiente. Nuestros equipos de especialistas brindarán el apoyo integral y la contención emocional para ser su soporte en ese difícil momento que atraviesan”, ha dicho la ministra de la Mujer, Gloria Montenegro. La asistencia económica para las víctimas indirectas de feminicidios se otorgará de manera individual a todas las personas beneficiarias y de forma bimestral, se precisó. Ya era hora.