Entierro casi clandestino de exrondero fallecido en Hospital indigna a sus familiares en Luyando

TINGO MARÍA / Emer Arangüez

El entierro casi clandestino de un exrondero fallecido en el Hospital UCI COVID de Tingo María ha indignado a sus familiares que insisten que Glider Felipe Ramos Solís no murió a causa de la covid-19, sino por diabetes y neumonía, y que si de verdad hubiera fallecido por dicha enfermedad, ¿por qué hasta ahora no evalúan a ningún miembro de la familia ni realizan la desinfección de la vivienda?

“Mi padre fue llevado el 02 de junio a la posta de salud de Naranjillo y luego al Hospital de Contingencia. A las 10:00 a. m. salió su descarte. Mi papá no tenía covid. Posteriormente, a las 8:00 p. m. lo trasladaron al hospital UCI COVID de Tingo María porque tenía problemas en la respiración. A las 9:20 de la noche del mismo día nos llamaron dando a conocer su deceso”, relata Judith Sulma Ramos Solís.

Refiere que en el Hospital de Contingencia el médico le dijo que trasladarían a su papá para que reciba un mejor tratamiento en el hospital UCI COVID.

Glider de 59 años de edad padecía desde hace más de cinco años de diabetes, razón por la que ya era conocido por personal del Hospital de Contingencia, dicen sus hijos.

“Lo sorprendente es que al llegar al Hospital UCI COVID-19 de Tingo María, los profesionales le hicieron esperar y no tenían oxígeno, pese a que mi padre ya no podía respirar por su delicada situación de salud que nada tenía que ver con el coronavirus”, insistió Judith Ramos.

Jordan Ramos relató que tras el deceso de su padre, personal del Hospital los llamó insistentemente por teléfono para recoger el cadáver, pero cuando llegaron con la funeraria les dijeron que no podían llevarse el cuerpo.

 “No van a poder retirar el cadáver, porque en casos de fallecidos con COVID-19 solamente lo puede realizar la Funeraria Rodríguez / Bella Durmiente que tiene convenio con el sector salud. Así nos dijeron”, relata Teresa Jaqueline Peláez Ruiz, hijastra de Glider.

Dice que los amenazaron con denunciarlos en la Fiscalía y cobrarles 15 000 soles si continuaban reclamando el cadáver de su padrastro que en vida fue pescador artesanal e integrante de las rondas campesinas de Naranjillo.

“Además, nos dijeron que todo paciente y/o persona que entra al área del Hospital UCI COVID-19 ya tiene coronavirus, se contagia”, añadió Teresa.

Pero lo que más indigna a los hijos de Gilder, quien era conocido como el “Sargento García” (personaje de la serie televisiva El Zorro), es que a pesar de que les dijeron que cinco familiares acompañarían el entierro a las 5 de la tarde del 3 de junio en el Cementerio Municipal de Tingo María, finalmente fueron impedidos de ingresar al camposanto por policías que llegaron en 7 vehículos y el entierro se hizo recién a las 7 de la noche, casi clandestinamente.

“A los familiares nos prohibieron el ingreso al cementerio con el resguardo de policías que llegaron a bordo de siete vehículos, como si se tratara del sepelio de un vil delincuente o un alto mando terrorista”, se quejó Teresa. “Glider Felipe no murió con COVID-19, pero la irresponsabilidad e injusticia nos están haciendo muchísimo daño. Por ejemplo, hasta los vecinos y pobladores del distrito de Luyando ya nos están discriminando”, dicen Edith Noblejas y Lorena Piero hijastra y nieta del occiso.

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