El sistema previsional peruano

Juan Carlos Espinoza Vilar
juancae10@yahoo.com

Sea esta una oportunidad para rendir homenaje al Ilustre Huanuqueño Dr. Edgardo Rebagliati Martins, abogado y periodista considerado el Inspirador y realizador de la Seguridad Social en el Perú, pues fundó el Seguro Social Obrero en 1936 y el Seguro Social del Empleado en 1948, en busca de la protección que la sociedad debe proporcionar a sus miembros, mediante una serie de medidas públicas, contra las privaciones económicas y sociales que podría ocasionar la desaparición o una reducción de los ingresos por causas de enfermedad, maternidad, accidentes de trabajo, enfermedad laboral, desempleo, invalidez, vejez y muerte; y también la protección en forma de asistencia médica y de ayuda a las familias con hijos, según la definición impulsada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT). En reconocimiento a su labor, el que fue Hospital del Empleado en Lima, ahora lleva su nombre.

Lo que hace el sistema previsional en la actualidad es aportar mediante jubilaciones o pensiones, para que las personas que los reciben cuenten con dinero para satisfacer sus necesidad básicas. El sistema previsional peruano está constituido por tres regímenes contributivos principales: 1.- El del D. L. n.º 19990, denominado Sistema Nacional de Pensiones (SNP); 2.- El del D. L. n.º 20530, denominado Cédula Viva, cerrado pero que cuenta con pensionistas, y 3.- El Sistema Privado de Pensiones, administrado por las AFP.

Los dos primeros se denominan de reparto y se encuentra a cargo del sector público. Por este sistema el Estado recauda las contribuciones de los afiliados activos y con esos fondos paga las pensiones a los pensionistas y jubilados.

«El Estado ha creado el Fondo Consolidado de la Seguridad Social, administrado por la ONP, con los recursos de las privatizaciones de las empresas públicas y otros»

Pero esos aportes no alcanzaban para cumplir con tales obligaciones por lo que tenían que tomar dinero de la Caja Fiscal. Es decir, subsidiaban el pago de pensiones hasta por el 72 %, con expectativas de incrementarse, por lo que mediante ley se dispuso el cierre del sistema creado por el D. L. 20530 y confirmado luego por el Tribunal Constitucional, en razón a los privilegios de que gozaba como la actualización de las pensiones al sueldo de un trabajador activo, llegándose a pagar pensiones de hasta S/. 22 000.00.

Pero con el paso de los años, la ONP se pasó al otro extremo. Es decir, reconocía pensiones de hasta 10 00 soles, por lo que fue pasible de miles de denuncias al Poder Judicial, pero la ONP prefería pagar millonarias sumas a los abogados para que los defienda, en vez de solucionar armoniosamente el reclamo de los pensionistas, que en muchos casos eran justos y legales.

Es necesario mencionar que el Estado ha creado el Fondo Consolidado de la Seguridad Social, administrado por la ONP, con los recursos de las privatizaciones de las empresas públicas y otros, que funciona como una AFP y que según información de Andina, el año 2019 ha generado ingresos superiores a los de las AFP.

La ONP se debe fortalecer para beneficio de los pensionistas y no destruirlo como pretenden algunos políticos con fines electoreros.

El Sistema Privado de Pensiones es un régimen que se administra a través de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) que son entidades privadas en las que los trabajadores hacen aportaciones y estas se guardan en cuentas individuales de capitalización (CIC); es decir, las AFP reciben los aportes y  esos fondos que deben retornar a los beneficiarios como pensiones en el largo plazo, lo invierten en el mercado de capitales por lo que los aportantes perciben las ganancias que les son informados periódicamente y de esa manera mejoran el monto de sus pensiones. Las AFP les cobran comisiones por administrar sus fondos; y por el seguro que les cubre en caso de un siniestro (invalidez o fallecimiento).

En la actualidad se discute en el Congreso de la República la reforma del sistema pensionario, orientado a universalizar las pensiones y con la posibilidad de seguir laborando, lo que considero justo; pero se tiene que mejorar el desempeño de las instituciones para darle sostenibilidad.

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