La ozonoterapia ¿qué es?

Iecienia Espinosa Santisteban.
Dra en medicina, Especialista en Fisiología y en Medicina general Integral
Alberto Reyes Goenaga
Especialista de Primer Grado en Bioquímica Clínica.
Teléfono: 916447662

Ozonoterapia: La ozonoterapia es una técnica médica que utiliza al ozono como agente terapéutico en el dolor crónico, en la prevención y en el tratamiento de un gran número de enfermedades,  todas ellas relacionadas  con el daño celular provocado por el estrés oxidativo, este se produce cuando hay un desequilibrio entre la producción de radicales libres, las llamadas especies reactivas de oxigeno, y la capacidad que el organismo tiene para neutralizarlas. Cuando esa capacidad no es suficiente, se produce un deterioro de los tejidos que favorece la aparición de enfermedades cardiovasculares, envejecimiento prematuro de la piel, trastornos neurológicos, cáncer, entre otras.

Que es el ozono?

El ozono es un gas muy importante en la estratósfera porque es el responsable de filtrar la radiación ultravioleta-b, dañina para los seres vivos, alcanza su máxima concentración (por encima de los 1000μg/m3 ) a una altura de 20-30 km. Es un gas de naturaleza inestable, color azul, perceptible a concentraciones entre 98,16 μg/m3 – 19,63 μg/m3. Está compuesto por tres átomos de Oxígeno (es una forma alotrópica de éste). Posee una elevada velocidad de descomposición que oscila en el orden de 105 -106 mol/s. El ozono es 1,6 veces más denso y 10 veces más soluble en agua que el oxígeno y aunque el ozono no es una molécula radical, es el tercer oxidante más potente después del flúor y el persulfato. El ozono se produce por tres fuentes fundamentales de energía: Electrólisis química, descargas eléctricas, y radiaciones de luz UV. El ozono es un gas inestable que no puede ni envasarse ni almacenarse, por tanto, debe usarse de inmediato pues tiene una semivida de 40 min a 20oC.2.

Breve reseña historica.

La primera mención acerca del ozono fue hecha por el físico holandés Martin va Marum en 1785, este en sus investigaciones hace referencia a una sustancia gaseosa con olor característico, que poseía fuertes propiedades oxidantes. En 1840 el profesor  Cristian Frederick Schönbein relacionó los datos de los cambios en las propiedades del oxígeno con la formación de un gas en particular al cual llamó ozono (de la palabra griega ozein “oloroso”). Schönbein detectó por primera vez la capacidad del ozono para unirse con sustratos biológicos en las posiciones correspondientes a los enlaces dobles.

Siemens se construyó el primer aparato técnico de ozonización, que fue empleado en una instalación para la purificación de agua potable. Desde entonces la ozonización permite obtener de modo industrial agua potable higiénicamente pura y apta para el consumo humano. Cien años después el Dr. Joachim Hansler construyó el primer generador medicinal de ozono que daba la posibilidad de dosificar con precisión la mezcla ozono-oxígeno.

Durante la Primera Guerra Mundial (1914 – 1918), el Dr. Albert Wolff de Berlín fomenta el uso del ozono para el tratamiento de heridas, pie de las trincheras (también conocido como pie del foso o pie congelado), gangrena y para paliar los efectos del gas venenoso. También utiliza el ozono para el cáncer de colon, cáncer cervical y las úlceras de decúbito. En ese entonces el uso de bolsas de goma dificultó el éxito de los tratamientos.

En la literatura científica desde las últimas dos décadas del siglo IXX y el todo el siglo XX se evidencia fundamentalmente en Europa un desarrollo en el uso del ozono con varios fines, primeramente utilizando sus propiedades bactericidas, antivirales y fungicidas, como purificador microbiológico de agua tanto con fines ambientales como para el consumo humano, a este movimiento científico en el campo de investigación y desarrollo del ozono se suma Cuba a principios de la década del 90 con la creación del primer Centro de investigaciones del Ozono a nivel mundial aportando desde entonces importantes resultados sobre todo en el uso medico de este maravilloso gas. Recientemente en algunos países como Brasil, España, Italia, Cuba,  Francia y otros se ha empleado como una terapia complementaria en el tratamiento de la COVID19, la enfermedad infecciosa causada por el coronavirus 

Principales vías de administración del ozono:

Autohemoterapia menor y mayor.(sangre).

Insuflación rectal.

Insuflación vaginal.

Inyección peri-articular.

Inyección intra-articular.

Inyección intradiscal.

Inyección intramuscular.

Inyección intradérmica.

 Efectos biológicos y terapéuticos del ozono.

Incrementa el metabolismo del oxígeno: mejora la circulación sanguínea y por lo tanto la entrega de oxigeno a todos los tejidos y órganos.

Combate el estrés oxidativo: mejora la disponibilidad de los sistemas enzimáticos antioxidantes celulares,, de aquí su efecto en la reducción de los efectos del envejecimiento.

Produce la liberación de autacoides que funcionan como segundos mensajeros en las vías de transducción de señales  intracelulares: así ejerce su efecto analgésico y antiinflamatorio.

Regulador del metabolismo celular: mejora los niveles de glucosa, colesterol y ácido úrico, etc. Esta función es importante en el tratamiento de enfermedades crónicas como Hipertensión, Diabetes Mellitus, Obesidad entre otras. 

Germicida de amplio espectro: debido a su alto poder oxidante puede afectar los componentes de las membranas y así destruye las bacterias, virus, hongos y otros patógenos.

Modula el sistema inmune: ayuda a equilibrar la respuesta del sistema inmune, por lo anterior se usa como prevención de diferentes enfermedades .

Todos estos efectos hacen de la ozonoterapia una alternativa de tratamiento, natural y con muy pocos efectos adversos, muy efectiva en la prevención, tratamiento y rehabilitación de un número importante de enfermedades entre las que se destacan: problemas de la piel: urticaria,dermatitis. enfermedades cerebro y cardiovasculares. gastritis, hepatitis, colitis no ulcerosa. covid-19 y otras enfermedades infecciosas. trastornos articulares y musculoesqueleticos, artritis, artrosis. enfermedades reumatoideas. enfermedades ginecológicas. enfermedades crónicas: diabetes, hipertensión, asma bronquial, insuficiencia renal crónica. enfermedades oftalmológicas. problemas geriátricos y envejecimiento.

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