Abrieron puerta del calabozo a detenido

Seis efectivos de la Comisaría de Ambo son investigados por la fuga de Aníbal Ronaldiño Berrospi, ocurrida la madrugada del jueves 10 de diciembre.  El sujeto está acusado de violar a su cuñada de 13 años quien desapareció el mismo día de la fuga.

Durante la investigación preliminar, el fiscal del caso y policías -se conoció- determinaron que Aníbal habría recibido ayuda para salir del calabozo, pues el candado con el que se asegura las rejas estaba intacta; es decir, no fue violentado, por lo que se presume recibió ayuda.

Aníbal Ronaldiño Berrospi

Establecieron asimismo que alguno de los efectivos que estaban de servicio desde la medianoche le habría abierto la puerta del calabozo, de lo contrario no se explican cómo salió.

Una vez fuera del calabozo, el sujeto habría llegado a la parte posterior de la comisaría y salió -a la carretera Central, por el tragaluz que existe entre el portón y el techo. Una cámara de seguridad instalada cerca del lugar habría captado el momento en que Berrospi huía.

Tragaluz por donde habría escapado

El mismo día de la fuga del presunto violador, personal de la División de Investigación Criminal (Divincri) llegó a la comisaría y detuvo a todo el personal que aquella noche prestó servicio, desde el comandante de guardia hasta el servicio de la puerta. Entre ellos se encuentran dos mujeres policías.

Pero al cumplirse las 48 horas de la detención, la noche del sábado el fiscal del caso decidió que la investigación contra los policías debía ser con ellos en libertad.

Se conoció que a la medianoche, el comandante de guardia se fue a dormir y se relevó con otro efectivo quien verificó que el detenido estaba en el calabozo.

Los relevos siguientes se habrían realizado sin la verificación del detenido y al amanecer el comandante de guardia fue quien descubrió la fuga. La puerta estaba con candado, pero el detenido no se encontraba.

DESAPARICIÓN

Familiares de la víctima denunciaron su desaparición ocurrida cerca de las 7 de la mañana del jueves, horas después que su agresor huyera de la comisaría de la ciudad de Ambo.

Su madre dijo que mandó a la menor a comprar, pero al cabo de 10 minutos empezaron a buscarla y al no encontrarla se dirigieron a la comisaría donde se enteraron de la fuga.

Ella no cree que su hija se haya ido por voluntad propia, pues dijo que si hubiera sido así se habría cambiado de ropa. Cuando desapareció estaba con pijama.

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