Ínsula Barataria. Revista de literatura y cultura (Segunda parte)

Andrés Cloud

Al final de la nota anterior acerca del contenido del Nº 23 (noviembre del 2020) de Ínsula Barataria. Revista de Literatura y cultura, anunciamos que dejábamos para la próxima semana una rápida lectura del capítulo referido a la creación literaria.  Se trata de las secciones tituladas Narrativa. Poesía, Poesía de Apurímac y Reseña de libros. .

UNO: En la sección Narrativa figura una selección de seis cuentos breves de  autores y autoras procedentes de diferentes puntos del país. No se incluye referencia biográfica: De entre todos ellos, paramos mientes en uno de los textos titulado Agorafobia. (fobia a la calle, las multitudes y los espacios abiertos. Antónimo de claustrofobia) Su autora: Fiorella Osorio. Se trata de un intrincado relato de corte freudiano cuyo tema central pareciera ser el suicidio y el subliminal enamoramiento del padre prematuramente muerto (complejo de Electra) en abierta oposición a la madre. La personaje: Anna, una joven de apenas 17 años de “torcida adolescencia” y “sensibilidad de cristal”. A la trágica desaparición del padre, se suma el suicidio del enamorado.

“Cuando al fin abrimos la puerta bloqueada por el aparador, su madre y yo nos quedamos estupefactos ante el panorama. (…) Subimos a la única habitación que estaba semiabierta. Anna estaba dormida con aquel vestido. (el  que usara la mamá el día de su boda). Había ingerido los somníferos de la madre. La llevaron a emergencia. Despertó finalmente y fue derivada a un establecimiento siquiátrica. Estuvo internada unas semanas donde pude visitarla y oír su relato”, testimonia su joven pretendiente.

Algo similar ocurre con la sección Poesía, instancia en la que se incluyen los textos creativos de ocho poetas y poetisas. Entre ellas, Victoria Alcas Paniagua, autora de los poemas  El Edén, El Infierno, La Vida. Dice este último, el más breve de la trilogía: “La vida es una hoja / que corre con el viento. / Es un granito de arena / que huye de la hormiga. / La vida es una naranja / jugosa, dulce y agria / que juega, ríe y llora. / O bien es una cajita / con muchas historias / negras, blancas, rosadas / a punto de reventar”.

“La buena poesía debe ser el producto de un fogonazo de luz en la mente y de un inesperado resplandor del espíritu que no se repite a cada instante. Ser Poeta o Poetisa es un privilegio. La poesía puede ser reflexiva, lúdica, amorosa. Pero también pícara, traviesa, anécdota”

DOS: La sección más original y novedosa de Ínsula Barataria … es, sin lugar a dudas, la sección titulada La poesía en Abancay. Se trata de una muestra poética que abarca un corpus de quince poetas y poetisas: diez hombres y dos mujeres  en castellano, y dos varones y una dama en quechua.  Todos ellos coterráneos del Lunarejo Juan de Espinoza Medrano (1632-1688), de José María Arguedas (1911-1969) y también, se dice, de Phelipe Wuaman Puma de Ayala.

La línea predominante del trabajo poético de la mayoría de ellos se orienta hacia la constante del animismo, la oralidad (a ritmo de conversación) y el magicismo. Todos ellos con una temática marcadamente andina, localista, comarcal, alusivas a la familia, la fauna, la flora, el paisaje y la naturaleza en general. Dice, a modo de ejemplo, el excelente poema titulado Siempre nos leen de la andahuaylina Lourdes Aparición:

“Voy a escribir tu nombre / en todas las pencas / de la chacra de mi abuelo / que me vio nacer / y llorar como niño / cuando no sabían que era niña (…). Sueño que seas puma / herido pero libre / en las quebradas de Visacocha; / que sana con la lluvia  / y que conversa con el viento. / Sueño que ríes / como las flores del molle / donde me escondía / cuando jugaba / o tenía miedo a los relámpagos. (…) Mi abuelo me contó / que los pumas como tú / se lamen sus heridas para sanar. / Y confío en tu saliva / en tus rugidos dormidos / en tus garras / que sujetan mi vida”.(355).

La buena poesía debe ser el producto de un fogonazo de luz en la mente y de un inesperado resplandor del espíritu que no se repite a cada instante. Ser Poeta o Poetisa es un privilegio. La poesía puede ser reflexiva, lúdica, amorosa. Pero también pícara, traviesa, anécdota, como ocurre por ejemplo con la Fábula para quitar el miedo, de la autoría del abanquino Hernán Hurtado Trujillo:

“Ella no quería./ Tenía miedo / quitarse la ropa./ Entonces / tierna y cariñosamente / piquito a pico / le quité el miedo / y ella solita se desvistió (…)  Moraleja. / Ahora ella demora / más en vestirse / que en desvestirse” (315).

Y a propósito de Abancay y su poesía, ni qué decir de los textos en quechua o mixturados es decir en quechuañol. Es el caso del título Viejo chat a Sondando de Hugo Carrillo Cavero:

“Cacique prencipe Waman Puma / haravicu tayta…”.

TRES: Reseñas, es la última sección de la revista. En esta parte se incluyen breves comentarios acerca de dos publicaciones recientes. Sobre el libro de relatos Historias al ritmo de Chacalón de la autoría de un conocido nuestro: Fernando Carrasco Núñez. En el referido volumen se reúnen siete relatos que inciden en el accionar de personajes marginales y narrados a ritmo de oralidad callejera. Todos ellos ambientados en escenarios cerrados, con música estridente y nocherniega bohemia cantinera. Autora de la reseña: Victoria Alca Paniagua.

El otro libro reseñado se titula  Medio siglo con Borges, compilación de diversos artículos sueltos de la autoría de Mario Vargas Llosa. Se trata de un volumen de temática variada en el que se compendian entrevistas, estudios críticos y reseñas de libros referidas al autor de Ficciones, El Aleph, Sur y El jardín de los senderos que se bifurcan. Autor de la reseña: Jorge Goodridge La Rosa, director de Ínsula Barataria. Revista de Literatura y cultura. 

Huánuco, diciembre 17 del 2020.

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