¿Cómo vivir la Navidad en tiempos de pandemia?

Pier Paolo Marzo Rodríguez
Pier Paolo Marzo Rodríguez

Primero, cuidándonos. Nuevamente las camas de cuidados intermedios y de cuidados intensivos entran en riesgo de colapso por el aumento de infectados. Y ya sabemos que todos los resultados mortales, así como los daños a los pulmones, fueron principalmente por falta de atenciones oportunas y adecuadas. Así que evitando contagiarnos o contagiar a otros, ayudamos a que la celebración de la vida, la fraternidad, la unión familiar, el fin de año o el nacimiento de Jesús de Nazaret, no traiga males a nuestra salud ni a la de nuestros prójimos. Y esto implica mantener los cuidados ya conocidos: distancia física, uso de mascarilla y lavado con agua y jabón cada vez que salimos, además de espaciar las salidas y evitar reuniones en espacios cerrados, menos aún si carecen de ventilación.

Segundo, siendo conscientes de que estamos ante dos celebraciones muy diferentes: muchos celebrarán un momento de unión familiar y celebración de los niños y niñas de la casa, y a veces, con momentos de celebración con colegas en los trabajos. Otros, adicionalmente, celebraremos el nacimiento de Jesús de Nazaret, a quien seguimos como encarnación de Dios en la historia humana, quien nos da una guía para una vida buena, compartiendo lo que tenemos con los demás, especialmente con los necesitados.

Con esa conciencia, todos y todas podemos decidir compartir nuestra alegría regalando presentes vendidos o producidos por empresarios locales. Así ayudamos a la generación de ingresos y empleos de las personas que están en las cadenas productivas y comerciales cercanas. En Huánuco tenemos muy buena producción de industrias alimentarias y culturales, libros, por ejemplo, que marcarán la diferencia en intercambios de regalos y les darán a los destinatarios, niños o niñas, jóvenes o adultos, mayores horizontes de vida. Eso sí, les recomiendo averiguar antes los gustos o intereses y buscar el libro según la edad. Pensar atentamente en el otro nos ayudará a conectar mejor con el espíritu navideño.

«Todos y todas podemos decidir compartir nuestra alegría regalando presentes vendidos o producidos por empresarios locales»

Asimismo, apoyando actividades solidarias o participando en las de nuestras organizaciones o familias con productos regionales. Iniciativas no faltan. Por ejemplo, el Instituto Superior Tecnológico Aparicio Pomares está produciendo panetones con kiwicha, quinua y tokosh ( https://pagina3.pe/2020/12/16/istap-ofrece-paneton-de-tocosh-quinua-y-kiwicha/). Y tenemos varias empresas agroindustriales, ya sean cooperativas o empresas familiares, con diversas bebidas y comidas. También tenemos algunas comunidades nativas o campesinas productoras de bienes culturales o nutricionales. Y si queremos conversar para saludar a alguien físicamente, con las medidas de bioseguridad correspondientes, contamos con buenas alternativas de pequeños o medianos establecimientos de conciudadanos o conciudadanas que a punta de buen servicio están bregando por superar la crisis. 

Dentro de los hogares, si queremos un ambiente navideño, armar nacimientos, con figuras hechas por nuestros artesanos, es una buena opción. De manera que ofrezcan la oportunidad de conversar sobre los acontecimientos que dieron origen a la celebración. Quizá alguien en la casa se anime a dar lectura a alguno de los textos que los relatan, que están llenos de detalles que podrían conectar con nuestras vivencias. Pues, ¿a quien no le ha tocado observar cómo desde lo poco valorado, han surgido buenas noticias?

De estas maneras, la Navidad, a pesar de la pandemia, seguirá siendo una fecha de celebración de buenas nuevas. ¿Qué otras iniciativas se te ocurren para ello?

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