Qué puede hacer

 A pesar de las informaciones periodísticas sobre el colapso de los hospitales, de los pedidos de ayuda en las redes sociales de familiares de enfermos con covid-19, de las protestas de los médicos y de los insistentes llamados a la población de que se cuide, de que no organice ni asista a reuniones sociales ni a lugares donde hay aglomeración de público, durante la semana que pasó se han registrado nuevas intervenciones a reuniones sociales en locales de diversión.

La policía, serenos y hasta militares realizan esfuerzos para que se cumpla el toque de queda, pero resultan insuficientes ante la gran cantidad de fiestas en casas y locales privados y otro tanto en la calle. Si se persiste en violar las normas dictadas en la pandemia, si insistimos en la cultura de «Pepe el vivo» solo empeoraremos la situación.

Ahora no solo los adultos ocupan la atención de los médicos (que escasean) y las camas de los hospitales (que ya están copadas), sino también los jóvenes (que no se contagiaron en la primera ola),los mismos que frecuentan esos locales de diversión y fiestas prohibidas.

A estas alturas ya no se trata de qué puede hacer la autoridad, de qué puede hacer el Estado para atender a tantos enfermos con covid-19, sino qué tenemos que hacer para no contagiarnos y que los hospitales empiecen a descongestionarse. ¿Es necesario que jóvenes y adolescentes estén en las calles? Cuídese, usted puede ser el siguiente buscando cama uci que no hay, buscando oxígeno que no hay.

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