Infarto se llevó a Luzmila Templo

Exitosa empresaria fue dos veces alcaldesa de Huánuco y primera presidenta regional

Un infarto detuvo su corazón y le puso punto final a los largos días de quien fue próspera empresaria, dos veces alcaldesa de la provincia de Huánuco y la primera presidenta del Gobierno Regional de Huánuco: Luzmila Templo Condeso.

Su único hijo Julio Alfonso Briceño Templo ha confirmado la triste noticia en un escueto comunicado en el que agradece «el respeto y privacidad hacia todos los miembros de su familia».

El abogado Hamilton Estacio Flores quien trabajó por 25 años al lado de Luzmila Templo, la recuerda como una mujer trabajadora, carismática, generosa, solidaria, decidida, con don de mando y devota de la venerada imagen del Señor de Burgos, de cuya festividad ha sido mayordoma en reiteradas oportunidades.

Dueña del Real Hotel, de la fábrica de gaseosas Celusa, de dos almaceneras en Lima, inmobiliaria y otras empresas más, Luzmila Templo se convirtió en los años 90 en la primera mujer en tomar las riendas del club deportivo León de Huánuco, el más popular del departamento.

Entre 1993 y 1995 ejerció el cargo de alcaldesa de la Municipalidad Provincial de Huánuco y fue reelegida para un segundo mandato consecutivo de 1996 a 1998. Y en el 2003 se convirtió en la primera presidenta regional del Gobierno Regional de Huánuco hasta el 2006.

«Supo invertir los escasos recursos que tenía Huánuco», dice Hamilton que la acompañó como regidor en su segundo gobierno municipal y fue su vicepresidente regional en el Gobierno Regional.

Refirió que recibieron el Gobierno Regional con 4 millones de soles presupuesto global y la dejaron con S/ 45 millones.

Estando en la presidencia del Gobierno Regional los cocaleros de los valles del Monzón y Alto Huallaga la bautizaron como «Mamá Coca» por el decidido apoyo que les dio en su protesta y defensa del cultivo de la coca, que se tradujo en dos ordenanzas regionales, una declarando a la hoja de coca Patrimonio cultural y de seguridad alimentaria de la región Huánuco y otra declarando la legalidad del cultivo de la hoja de coca en la jurisdicción del Gobierno Regional.

Abril de 2019, Luzmila Templo fue vista por última vez en público.

El Ejecutivo demandó entonces la inconstitucionalidad de dichas ordenanzas ante el Tribunal Constitucional que las declaró inconstitucionales.

«Es una de las sentencias más relevantes que ha producido el Tribunal Constitucional porque en esa sentencia se exhorta al poder ejecutivo y poder legislativo a abordar el tema de la hoja de coca no como asunto policial, sino como un problema social, agrícola y económico y que sea valorado en su consumo tradicional. Por primera vez se logra distinguir con mucha claridad lo que es cocaína y hoja de coca en los medios de comunicación, porque todo el mundo hablaba de coca como si fuera droga. Y no es así», recuerda Estacio.

El puente Señor de Burgos construido sobre el río Huallaga es otra obra que Estacio resalta del paso de Luzmila Templo por el Gobierno Regional con 7 millones de soles.

Aunque en su DNI se consigna que nació en Lima el 12 de octubre de 1929, ella siempre dijo que nació en Huánuco. Para  ser exactos, en La Despensa, distrito de Santa María del Valle.

Hamilton Estacio refirió que ella misma les contó que para poder trabajar en Lima (ciudad a la que emigró adolescente) tuvo que registrarse como nacida en la capital de la República y con tres años más de edad.

Y cuando le preguntaban sobre cómo amasó su fortuna —indica—,  ella respondía: «Con mucho trabajo y Dios sabe lo que he hecho y he dejado de hacer para salir de la pobreza».

Pero Luzmila Templo también era conocida por su carácter férreo y su predilección a trabajar con varones. «Prefería trabajar con varones para que no se resientan por las asperezas de sus palabras», refiere Hamilton Estacio que fue hombre de su entera confianza.

Pero también fue conocida como mujer generosa y desprendida. «Siempre hacía mucha labor social no dudaba en conseguir medicamentos o trasladar a personas que necesitaban operación o alguna atención médica en Lima. Era muy solidaria, muy humana», indica.

Luzmila Templo donó también su terreno en el fundo Zevallos para la construcción del Centro de Salud Perú Corea.

En junio de 1954, se convirtió en madre de un varón al que puso por nombres Julio Alfonso y a quien siempre aludía cuando era consultada sobre sus intenciones de participar en elecciones. «¿Voy a consultar a mi hijo», decía cuando periodistas le preguntaban si postularía en las elecciones que se avecinaban.

Hamilton afirma que las motivaciones de Luzmila Templo de ocupar un cargo público fueron su cariño a Huánuco y deseo de que progrese.

La muerte, dice, no la asustaba y en cambio la abordaba con serenidad: «Ella decía que le gustaría que la entierren en un camino porque de esa forma voy a recibir noticias de cómo está Huánuco, cómo están mis hermanos; o en la chacra para sentirme parte de la planta, de la tierra y realmente ser libre», relata Hamilton.

«Ahora pertenece a la inmortalidad», añade.

En abril del 2019, la cámara de Página3 la captó ingresando al Ministerio Público para una diligencia fiscal. Poco después se conoció de su traslado a Lima por afecciones en su salud.

La madrugada de ayer un infarto la sorprendió en Lima y apagó su luz para emprender el viaje sin retorno.

La Municipalidad de Huánuco, el Gobierno Regional, el club León de Huánuco además de diferentes personalidades han expresado su pesar por su muerte.

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