¿Somos conscientes de lo que vamos a decidir este 11 de abril?

Pier Paolo Marzo Rodríguez
Pier Paolo Marzo Rodríguez

A menos de un mes de nuestra decisión para definir a quien le encargaremos por 5 años la Presidencia de la República y por ende, la dirección del Poder Ejecutivo y la representación de la Nación, aproximadamente un tercio de nosotros los electores peruanos, no ha tomado ninguna decisión al respecto, según los sondeos de opinión nacionales publicados los días recientes. La indecisión aumenta respecto de las bancadas que conformarán el Congreso de la República. Paradójicamente, dado el uso de plataformas de interacción remotas, tenemos al alcance de un clic en nuestro celular y con datos gratuitos, acceso a diversos debates y presentación de propuestas de diversas candidaturas, tanto presidenciales como congresales, estas en redes sociales y programas informativos de cada región. Lo que me permite concluir que esa actitud expectante no se debe a la falta de información.

¿Será que ese tercio de conciudadanos y conciudadanas que no se define por ninguna candidatura ha seguido el debate sobre política en ciencia y tecnología, el debate sobre política educativa, el que confrontó las propuestas en salud, el de planes ecológicos, el de política exportadora o los dos debates generales y ningún paquete les convence? ¿O será que no ha atendido a ninguno por falta de interés?

Cabe indicar que esta es la primera elección general en la que no hay publicidad radial ni televisiva contratada por las organizaciones políticas, y que la normatividad vigente y su aplicación por la ONPE, han llevado a una serísima asimetría informativa. Allí hay un punto que modificar desde la Constitución o la Ley: la entrega a los ciudadanos y las ciudadanas de información electoral por medios masivos de comunicación. Pues la democracia requiere un voto informado: “Si el pueblo es el soberano, ha de educarse al soberano” indicaba el educador popular y estadista argentino Domingo Faustino Sarmiento. Y la educación política exige una base de información política.

En ese camino, repasemos algunas de las acciones a cargo de la persona a quien pongamos, con nuestro voto, en la Presidencia de la República: en el corto plazo, tendrá que liderar la conclusión de la vacunación de los más de 32 millones 626 mil peruanos y peruanas, para que el 2022 se corte la racha de mortandad, enfermedad y sufrimiento relacionadas con la pandemia y la mala gestión de nuestros recursos para afrontarla. Al mismo tiempo, deberá tomar acciones que garanticen la provisión de oxígeno y medicamentos a la totalidad de personas que lo necesiten para salvar sus vidas, con independencia de su capacidad económica. También en el corto plazo, deberá asegurar el año escolar 2021 y poner a punto el sistema educativo para el año 2022. Todo esto requiere de capacidades de decisión firme, gestión, coordinación y dirección de las maquinarias ejecutivas que eviten las situaciones de pérdida del año pasado.

«Esta es la primera elección general en la que no hay publicidad radial ni televisiva contratada por las organizaciones políticas, y que la normatividad vigente y su aplicación por la ONPE, han llevado a una serísima asimetría informativa.»

En el mediano plazo, deberá liderar e impulsar reformas sustanciales en nuestras normas y entidades de protección social, así como en nuestros sistemas de salud, educativo y de pensiones. Asimismo, habrá de impulsar la recepción de las innovaciones y desarrollos científicos y tecnológicos que marcan la pauta de la lucha por la hegemonía mundial. Y buscar nichos de innovación y desarrollos propios. En un contexto internacional incierto, donde probablemente la Reserva Federal de Estados Unidos suba la tasa de interés referencial, con lo que genere una subida del costo del crédito internacional y por ende, una tendencia a la inflación – alza de precios -, agravada por los descensos en la producción nacional. Sin embargo, es probable también que la recuperación de China y el desarrollo de India lleven a un aumento del precio de los metales que exportamos, con lo que podrán haber más ingresos fiscales; pero a la vez más conflictos socioambientales y más oportunidades de dispendio de recursos, si es que no se toman medidas efectivas de participación ciudadana, prevención de la corrupción, corrección de ineficiencias estructurales y diversificación productiva. Todo ello requiere de habilidades finas, de preparación para moverse en escenarios diversos y de equipos de trabajo sólidos. Así como de congresistas que faciliten la legislación correspondiente y fiscalicen que las medidas beneficien a las personas.

En este escenario, te invito, estimado lector o estimada lectora, a un ejercicio de visualización de cada candidatura presidencial o congresal, ocupando el cargo que le entregarás con tu voto el segundo domingo de abril. Imagínatelas tomando las decisiones de las líneas anteriores u otras que consideres importantes. El ejercicio ayudará a la conciencia de tu decisión.   

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