¿No a Keiko?, ¿Por qué?

Carlos Tucto Rodil
Abogado e investigador social

Agrego que además soy demócrata y progresista. Ante los hechos que se sucedieron luego de conocerse los resultados de la primera vuelta electoral, ubicándose en primer lugar el profesor Pedro Castillo Terrones y en segundo lugar la señora Keiko Fujimori Higuchi, no puedo permanecer impávido o indiferente. Al respecto, permítanme resumir la historia que narraba el autor alemán Bertold Brecht respecto a las consecuencias de la apatía: A una persona con capacidad para ayudar le pidieron unos religiosos, judíos y luchadores sociales, indistintamente su apoyo a fin de no ser detenidos; éste no quiso apoyarlos, argumentando que él no era como los solicitantes y que no quería tener problemas; pasados unos días llegaron a su casa los gendarmes alemanes y lo detuvieron, pero ya no quedaba nadie que pudiese abogar por él.

En todo este tiempo aludido hemos advertido antes de la primera vuelta que el profesor Pedro Castillo aparecía en los últimos lugares de los 18 candidatos a la Presidencia de la República, supuestamente conforme a la preferencia del electorado encuestado; sin embargo, ¡oh sorpresa! «a boca de urna» (que fue confirmada sustantivamente por el ente electoral) figuraba el profesor en el primer lugar con alrededor del 20 % de preferencia electoral, mientras que figuraban en el segundo lugar con un porcentaje del 10 %, varios postulantes de distintas agrupaciones políticas. Pasaron los días, de lo que estaba en el quinto o sexto puesto la señora Fujimori se posicionó en el segundo lugar. Esto es sintomático. Un candidato que estaba también en un orden expectante arguyó que hubo un presunto fraude; denuncia que no prosperó. Pasaron los días, la candidata Fujimori poco a poco empezó a crecer en las encuestas. El profesor Castillo estaba en el primer lugar con una ventaja de más de once puntos, hasta el día 10 de mayo del 2021, pero según una encuestadora la diferencia se acortó aproximadamente dos puntos; otra encuestadora registró una diferencia de cinco puntos.

Mientras eso ocurría en el debate, los medios de comunicación encabezados por el grupo monopólico «El Comercio» consideraron como ganador del debate a la señora Keiko, sustentado en algunas encuestas. Por nuestra parte ya habíamos indicado anteriormente que había una probabilidad de que los medios de comunicación, en su mayoría, empezarán a parcializase con la señora Keiko.

Durante el debate en sus intervenciones la candidata utilizó el arte de la oratoria que nos hizo recordar a quien en vida fue Alan García; el candidato en determinado momento le dijo que la candidata era concesionaria de una empresa minera, a lo que a su turno la candidata respondió que tal aseveración era mentira agregando que al respecto ya el Ministerio Público la ha investigado sin encontrar ninguna prueba sobre ello.

Analicemos. Cuando una persona le achaca a otra algún cargo similar a lo que estamos relatando, significa un cuestionamiento a la declaración jurada que oportunamente hizo la candidata al Jurado Nacional de Elecciones, y, por tanto, ésta habría faltado a la verdad. Pues bien, cuando una persona es inocente, la reacción normal es la de rechazar enérgicamente tal imputación, pero no lo hizo la candidata. Empero los medios de comunicación ni siquiera hicieron alusión a tal imputación; es decir, para dichos medios la imputación del candidato no tenía relevancia. En cambio, criticaron el modo de exponer del candidato.

Consideramos que tal imputación es de muchísima importancia, tanto más que en un gran sector de la población se comenta que efectivamente es concesionaria por lo menos de una empresa minera.

Esto, en la teoría de la prueba, puede compulsarse con otros indicios y puede convertirse en sólida imputación, pues ya no es solamente el comentario popular sino que existen lo que llamamos en la teoría de la prueba, indicios constitutivos de prueba indiciaria.

Entonces, hay numerosos indicios sobre la parcialización de la mayoría de los medios de comunicación a favor de la candidata, para que en la segunda vuelta resulte ganadora.

Seguimos. Han aparecido en muchas calles de Lima Metropolitana carteles con la frase «no al comunismo». Ocurre que tanto algunos medios de comunicación parcializados, así como personas que desconocen el significado del término «comunismo», o lo pronuncian con mala fe, con el propósito de confundir a la población y así influir para que no voten a favor del candidato sino a favor de la candidata. De estos carteles la prensa no hace referencia.

El periodista César Hildebrandt en el semanario de fecha 7. 5. 2021, Pág. 12 relata una extorsión: «… Una mujercita emprendedora se jacta de haberles dicho a sus trabajadores que si gana Castillo ella cerrará el negocio y ellos se quedarán en la calle. Y la mujercita cuenta que un amigo suyo, les ha dicho lo mismo a sus trabajadores y que eso es lo que hay que hacer en todas partes donde haya gente que trabaja y dueños de algún negocio: asustar a la gente, obligarla a votar por Keiko Fujimori, cazarlas por el miedo. La mujercita no entiende que eso se llama extorsión…». El término «comunismo» en verdad no es por sí solo despectivo; amén de que es utópica su concretización, pues, para ello se requiere la abolición del Estado, lo cual es imposible.

Todos los días estamos asistiendo a las ocurrencias que transmite la televisión en señal abierta y cerrada. Al respecto, captan cualquier detalle negativo atribuible al candidato, entre ellos que éste no tiene hasta ahora su equipo técnico para gobernar, y que en cambio ella sí tiene.

Para nosotros el hecho que tenga ese equipo poco o nada tiene de ser calificado de positivo. Así, encabezan esa lista Jorge Baca Campodónico, encargado de Economía, quien fue sentenciado a 3 años de prisión por haber incurrido en el salvataje irregular del Banco Latino durante el gobierno de Alberto Fujimori. También se encuentra en esta lista otro integrante de la vieja guardia Marta Moyano quien defendió el autogolpe de Alberto Fujimori. También la señora Carmen Lozada, cuyo cónyuge Felipe Gamboa trabajó para Vladimiro Montesino. Ella fue inhabilitada por 5 años por el Congreso en el 2001 por el delito de asociación para delinquir y además promovió el trasfuguismo de 16 parlamentarios a cambio de dinero y bienes del Estado, por el delito de corrupción de funcionarios, receptación y cohecho pasivo impropio.

Otro personaje del equipo técnico naranja es Hernando Guerra García, con diferentes militancias, a quien la candidata asigna la jefatura del plan de gobierno. La candidata se ufana indicando que varios de este equipo tienen estudios de maestría y experiencia política.

En el año 2015 en una conferencia en la Universidad de Harvard, Keiko  aparentó ser demócrata, afirmando que no va a cometer los «errores» en que incurrió su padre; pero al ser derrotada en las elecciones presidenciales y obtener 73 congresistas de su partido Fuerza Popular anunció que ellos «iban a gobernar» respetando la democracia y sin contemplar al flagelo de la corrupción; sin embargo, utilizaron ese poder para blindar a los integrantes que tenían diversas investigaciones. Asimismo, buscó a los denominados Cuellos Blancos del Puerto, integrado por una organización criminal encabezada por el tristemente célebre juez supremo César Hinostroza Pariachi, el juez superior Ríos, y una larga lista de jueces del Callao; también, integraban tal lista el ahora ex fiscal de la Nación Pedro Gonzalo Chávarrí Vallejos, etc, quienes planificaban con la candidata realizar diversos actos ilícitos.

Asimismo, antes de las elecciones del 2016 se comprometió por escrito a realizar muchas obras, pero no cumplió ninguna de ellas. De manera que la candidata no tiene reparo en incumplir sus promesas, lo cual no inspira ninguna confianza de que va a gobernar adecuadamente, más aún si afirma con arrogancia que va a continuar con la política de gobierno que ejerció su padre, pues según ella es «el mejor presidente del Perú de toda nuestra historia» (¡!).

Para terminar por hoy, abreviando, me permito señalar lo que ha escrito sesudamente el periodista César Hildebrandt: «La derecha peruana tiene el control de los diarios, la televisión, la radio. Los que pasaron por la salita de las SIN, los herederos que recibieron maletines keikistas con dinero negro, los que sueñan que la injustica sea aplaudida por sus victimas y la pobreza sea aceptada eternamente como un designio del dios que no admite apelaciones, todos esos le dicen a la gente de los cerros, los parajes desatendidos las provincias que Lima desprecia: recen para que Castillo no sea presidente (…) que subirles los impuestos a las mineras será fatal». El citado periodista, con afirmaciones lapidarias demuele a la candidata.

Es necesario indicar que también tiene un cargo mayúsculo la candidata: haber recibido de varios empresarios diversas sumas de dinero, por ejemplo del magnate que tiene inversiones en diversos rubros de nuestro país; donación de dinero que asciende a tres millones seiscientos cincuenta mil dólares; suma que por cierto tiene orígenes ilícitos, de las cuentas que posee este empresario y su grupo en las islas de Centro América, llamados «paraísos fiscales» para eludir el pago de impuestos a nuestro país.

Al respecto la candidata da una explicación inverosímil, dice que recibió tal donación en una época que no estaba prohibida legalmente; sin embargo, nosotros y el Ministerio Publico que la viene procesando decimos que tales donaciones forman parte de lo que se denomina lavado de activos cometidos por una organización criminal. Añadimos que esta donación es el comienzo de lo que puede ser una escalada de comisión de delitos pues era prácticamente un adelanto para obtener la buena pro en diversas obras cuando la candidata sea elegida para gobernar.

Hay muchísimos cargos cuya contundencia nos convencen al 100% que la candidata no tiene ningún mérito para gobernar, y como corolario en sus discursos afirma o en todo caso da a entender que nada debe cambiar y que debemos continuar con la Constitución actual de 1993. Por eso el citado periodista ha titulado muy bien su editorial ¡Que nada cambie!

Continuará…

 

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