Seis, pero bien heladitas

Andrés Jara Maylle

UNO

Un fujimorista postea algo a favor de su candidata y toda una turba supuestamente izquierdista e inteligente salta a la yugular con insultos y vulgaridades. Con palabras de todo calibre, la turba convertida ahora en convencidos politólogos, busca persuadir a los incautos que su candidato es infinitamente mejor, superior, casi un coloso, casi un santo varón que ha llegado hasta aquí solo para ser reverenciado.

DOS

Un perulibrista publica fotos y textos a favor de su candidato y una horda de fujimoristas sin nombre propio lanzan vituperios, diatribas y mofas buscando desacreditar a su “enemigo”. Dicen que ellos sí son verdaderos peruanos que piensan en el futuro del país y los otros son los enemigos de la patria. Dicen que ellos conducirán al país por el camino de la paz y la corrección, mientras los otros solo quieren el atraso, la pobreza y la catástrofe total.

TRES

Un grupo de docentes de la Decana de América (menos mal, no todos) pide que se le retire el grado de Doctor Honoris Causa que esta institución le confirió a Mario Vargas Llosa, porque el Nobel peruano está “apoyando” a Keiko Fujimori en la segunda vuelta electoral. Después dicen que ellos sí son muy tolerantes con las ideas ajenas y no tienen nada de sectarios ni fanáticos.

CUATRO

Dos imágenes: el candidato Castillo está sentado en el palco instalado en la plaza de armas de Chota. A su lado están dos periodistas que harán de moderadores en aquel primer debate convocado por él mismo. Y al frente tiene a cientos de simpatizantes que corean su nombre y lanzan lemas y arengas a su favor. El candidato Castillo está esperando sentado casi media hora. Pasado ese tiempo, y en medio de una gran silbatina, también acompañado por sus simpatizantes, aparece por fin su contendora que ha llegado a su destino a destiempo. Y comienza el debate…

Son las tres de la tarde y al frente de un centro penitenciario capitalino para mujeres se ha instalado un altillo para lo que debe ser un segundo debate electoral, pues el candidato Castillo, mal aconsejado, ha retado a la candidata Fujimori para debatir justamente en ese extraño lugar. La candidata aceptó el reto y ahora le está esperando. Pasan los minutos, la señora está más que sola, y no hay señales del candidato Castillo. Él, faltando a su palabra y a su propia convocatoria no llega ni llegará esa tarde. Ya ha pasado más que un tiempo prudencial y el candidato Castillo, que dice tener palabra de maestro, está en otro lugar de la capital buscando sumar adeptos. La candidata Fujimori deberá emprender la retirada tal y como llegó, con su discurso bien aprendido de memoria. Y no comenzará el debate…

CINCO

Y hablando de candidatos, diré que siempre me ha inspirado rechazo y mucha desconfianza aquellos que parecen tener una animadversión casi congénita por los libros. Yo que me he pasado la vida comprándolos, reuniéndolos y leyéndolos, y sabiendo, por eso mismo, su enorme beneficio para el ciudadano común, no encuentro entender cómo algunos alegre y enfáticamente los aborrecen y hasta parece que les provoca una indigestión mental. El excandidato Acuña, por ejemplo, dijo que él no lee un libro hace mucho tiempo. Esta insólita pero sincera declaración para mí lo convierte en un hombre no apto para gobernar. Por eso, me extrañó tanto que el candidato Castillo, docente de primaria para más señas, y sindicalista aspaventero diga que él no necesita leer el libro que está en la biblioteca empolvándose porque la biblioteca la tiene en la nariz… Sin palabras.

SEIS

Y mientras los dos candidatos que medirán fuerzas este domingo seis de junio aparentemente se abominan, se maldicen y se detestan. Y se lanzan con discursos huecos y soporíferos por las calles y plazas de la costa, sierra y selva peruanas a la caza de electores ingenuos, crédulos o imprudentes; los cortesanos y los acostumbrados a vivir de las tetas estatales de ambos bandos, se frotan las manos, alistan empresas fantasmas, prometen puestos con sueldos jugosos y ya se ven “trabajando” en un ministerio importante, saboreando un buen Whisky etiqueta negra y con harto hielo, saliendo por fin de la pobreza gracias a nuestros votos.

Provecho, políticos de pacotilla.

Huánuco, 16 de mayo del 2021.

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