Al día siguiente

Teresa Chara de los Rios

No sé cuántas personas como yo, estarán deseando que ya sea el 07 de junio, es decir, el día siguiente de las elecciones que por coincidencia, celebraremos un aniversario más del Día de la Bandera del Perú.

En verdad que estas elecciones han resultado psicológicamente desgastante, un campo de batalla, un fuego cruzado donde los electores estamos al centro. Las redes sociales se han envilecido tanto de odios, insultos, fotos y videos trucados, memes al por mayor, que lejos de sensibilizar a los electores para que elijan a un candidato o candidata, lo que están logrando es el hastío, la saturación y que esos mensajes que nos envían constantemente contra uno u otra candidata, terminen por convertirnos en electores indiferentes.

A estas alturas, las personas ya han decidido por quien votar o por quien no votar, aunque se escondan en el sector de indecisos por temor a ser criticados por familiares y amigos, difícilmente cambiarán de opinión.

Pero lo que más me preocupa es el 07 de junio, es decir, al día siguiente de conocer los primeros resultados de las elecciones. La población está tan polarizada, que si no gana su candidato o candidata, creerán que hubo fraude, ya hay una corriente fuerte sobre el tema y salgan a las calles a protestar y hacer desbandes.

No estamos viviendo unas fiestas electorales como debería ser, con alegría y optimismo de saber que vamos a tener un nuevo Presidente o Presidenta del Perú en nuestro Bicentenario de la Independencia, sino que estamos llegando al extremo de tener odio y desprecio hacia el o la candidata que no es de nuestra preferencia. Esto es muy peligroso porque quien gane, tendrá por un lado a ciudadanos que lo celebren y por el otro lado ciudadanos con tristeza, indignación y frustración, quienes probablemente no acepten los resultados.

Considero importante que los medios de comunicación y los famosos politólogos que se pasean por todos los medios de comunicación criticando los planes de los candidatos y dando recetas para un buen gobierno, contribuyan estos últimos días a no encender más el fuego, sino todo lo contrario, llamando a la calma, a la tranquilidad, aceptar los resultados.

El candidato ganador o ganadora, encontrará un país dividido, polarizado, con menos tolerancia, con más necesidades y con mayores demandas. Por eso es relevante que el nuevo Congreso de la República, muestre madurez, concentrándose en trabajar para lo que fueron elegidos y evitar recurrir a viejas prácticas de ponerse zancadillas, de grabarse entre bancadas para luego desatar escándalos. En estas circunstancias tampoco es conveniente que muestren una actitud obstruccionista y bloquear algunas reformas que el país requiere con urgencia, o por el contrario, que aprueben leyes populistas jugando con las expectativas de la población para que al final el Tribunal Constitucional termine declarándolas  inconstitucionales.

También nosotros los ciudadanos debemos mostrar tolerancia con el nuevo gobierno, sea quien sea quien gane la Presidencia. Un nuevo gobierno implica la designación de un nuevo gabinete, ministros, asesores, profesionales de confianza, transferencia de poderes y autorización de firmas. Esto lleva su tiempo y los resultados no se verán de inmediato. La población quiere cambios, pero tampoco quiere cambios radicales.

En este contexto, lo importante es que nuestro rol ciudadano no termine con el sufragio, sino al contrario, es el punto de partida. Tenemos que ser actores vigilantes, estar atentos, sin odios ni pasiones pero con firmeza, haciendo respetar nuestros derechos y denunciar todo acto de corrupción.

También nos corresponde como sociedad civil reconciliarnos. La campaña electoral no deja distanciados entre familiares y amigos, tenemos que volver a unirnos. Vivir en democracia comienza por aceptar otras posiciones diferentes a las nuestras. Un país dividido nunca logrará salir del subdesarrollo y ya hemos sido duramente castigados por la pandemia, como para que nuestra desunión generada por la polarización electoral, se convierta en otra pandemia.

 

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