Ayudante de bus que cayó a río y mató a 40 pasajeros pide ayuda 18 años después

Dieciocho años después de aquel trágico 11 de octubre del 2003 que un ómnibus de la empresa de transportes Vitor que había partido de Huánuco hacia La Unión se precipitó hacia el río  Vizcarra antes de llegar a su destino causando la muerte de 40 pasajeros, el ayudante de dicho bus, Ever Echevarría Ramírez, pide ayuda desde la cama a la que quedó confinado por las lesiones que sufrió en la columna ese aciago día, y —según se queja— por la indolencia de quien entonces era su empleador y chofer del bus.

Ever Echevarría habló con el periodista Yonel Rosales de la provincia de Huamalíes, desde su casa en el poblado de Huamanrripa del huamaliano distrito de Chavín de Pariarca, Echado sobre su cama, al cuidado únicamente de su anciana madre Felícita, clama por ayuda económica para poder costear los pañales que debe usar y poder subsistir junto a su madre.

Tenía 20 años cuando ocurrió el accidente. Desde dos años antes trabajaba en la agencia de la oficina de la empresa Vitor vendiendo los boletos de pasaje y recibiendo y entregando encomiendas. Pero el 11 de octubre del 2013 no fue el ayudante del bus, y a él le ordenaron hacer ese trabajo a cambio de 20 soles como máximo.

El bus conducido por Armando Vitor partió de Huánuco hacia La Unión, pero luego de pasar Tingo Chico y antes de llegar al lugar conocido como Cachca se precipitó por el abismo hasta caer aparatosamente al río.

Ever cuenta que iba parado en la puerta cuando se percató que el carro se salía de la carretera. Aunque saltó para tirar la palanca y abrir la puerta, ya era tarde. El vehículo volcó y él salió disparado por la ventana y fue encontrado colgado sobre ramas y piedras. Luego los médicos le dirían que nunca más caminaría.

Dos meses antes el SOAT del vehículo se había vencido, así que no pudo recibir la indemnización por invalidez.

Ever dice que tampoco recibe ayuda de Armando Vitor, a quien responsabilizó del accidente, pues dice haberlo visto dormido cuando el vehículo se salía de la carretera.

En todo este tiempo su madre Felícita ha sido su enfermera y único sustento. Sin embargo, ahora ella tiene que también batallar con la diabetes que le está cortando la visión.

En estos días que se habla con insistencia de amor al prójimo y solidaridad, Ever espera la ayuda de personas de buen corazón. Su cuenta en el Banco de la Nación es el 04088634042.

  •  
  •  
  •  
  •  
  •   
  •   

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *