Dilema por levantamiento de cadáveres que no serían por covid-19

Las autoridades del Ministerio Público y de la Dirección Regional de Salud de Huánuco continúan en el dilema de qué hacer en caso de que las personas mueran por una causa distinta al nuevo coronavirus. Es el caso de Ricardo Espinoza Villanueva (82), quien la tarde de ayer fue encontrado sin vida a orillas del río Huallaga y recién hoy – a la una de la tarde- su cuerpo fue retirado del lugar en el vehículo de una funeraria.

El problema de quién debía levantar el cadáver: si el Ministerio Público o la Diresa, se originaría en el temor a contagiarse ante la posibilidad de que los fallecidos hayan tenido el covid-19.

Eso se evidenció anoche cuando el fiscal de turno, médico legista y personal de salud llegaron a la cuadra uno del jirón Dos de Mayo, donde alrededor de las 8 de la noche efectivos policiales constataron el cuerpo sin vida de Ricardo Espinoza, a orillas del río Huallaga.

Tras determinar que el occiso no presentaba signos de criminalidad y que tampoco se trataba de un ahogamiento, el fiscal solicitó la presencia del personal de salud.

Al llegar un equipo de la Dirección Regional de Salud, el fiscal y la médico legista hicieron saber que de acuerdo con la normativa es la Diresa la que debía intervenir “en el proceso”, refiriéndose al levantamiento del cadáver.

Pero el personal de salud se habría negado inicialmente a retirar el cadáver porque no contaban con los implementos necesarios, pero luego lo hicieron con el apoyo de efectivos policiales, pero sólo hasta las áreas verdes del malecón donde permaneció hasta hoy.

La policía tuvo que acordonar la calle para evitar el tránsito de vehículos y personas. Solo los familiares del adulto mayor estuvieron en el lugar a la espera de que se les autorice llevárselo, pero con destino a un camposanto, que finalmente ocurrió a la una de la tarde, casi 24 horas después de haber sido encontrado.

DESAPARECIDO

Ricardo Espinoza, según denunciaron sus familiares, desapareció la mañana del lunes 20 de abril cuando salió de su casa ubicada en el jirón Daniel Alcides Carrión, altura del óvalo de Cayhuayna.

La familia manifestó que Ricardo estaba bien de salud, sólo padecía de sordera. Su muerte se habría suscitado mientras caminaba por el lugar. No descartaron que haya tropezado y golpeado la cabeza al caer. 25 de abril de 2020

     
 

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