Apoyemos económicamente a las “ollas comunes”. Y el delito de traición a la patria

Carlos Tucto Rodil
Abogado e investigador social

Desde antes de la pandemia por el COVID 19 viene funcionando precariamente pero muy solidaria lo que se denomina con propiedad las «OLLAS COMUNES», a favor de los pobladores de asentamientos humanos de extrema pobreza que existen en las zonas aledañas a la ciudad de Lima. Concita nuestra atención debido a que no tiene un presupuesto para sostenerlas, por lo que los organizadores hacen proezas para evitar que se extingan. De modo que es obligación moral y humana el apoyo económico.

I. LAS OLLAS COMUNES

1.- En Lima existen 3272 (tres mil doscientos setenta y dos) OLLAS COMUNES que alimentan a 222,232 (doscientos veinte y dos mil con 232) familias. Esto comprende toda la periferia de Lima, esto es, lo que llamaban Pueblos Jóvenes, ahora Asentamientos Humanos. Según MIDIS están registradas 3542 ollas comunes, de las cuales 2516 pertenecen a Lima metropolitana, o sea el 70 %, que un total de 250 mil personas También están por reconocerse a mil ollas comunes más. Los comensales son los pobladores pobres y de extrema pobreza: huérfanos, viudas, desempleados o los que han perdido su empleo sobre todo por la pandemia del COVID 19, ancianos, etc., quienes ingieren este alimento uno por día.

Los insumos para las ollas comunes lo consiguen, en parte de los convenios con universidades como San Marcos, MIDIS, Municipios, parroquias y de la buena voluntad de personas privadas. Fortunata Palomino, presidenta de la Red de Ollas Comunes de Lima metropolitana y otras decenas de dirigentes y organizadoras afirman que la ayuda que reciben no es suficiente; cuando van al mercado, en horas de la tarde, procuran conseguir al menor precio posible, además que algunas vendedoras de verduras y tubérculos les obsequian de vez en cuando; y  también cuando no les alcanza dinero para comprar, se ven obligadas a registrar en la basura del mercado, en donde encuentran algunas verduras, tubérculos y otros que todavía son aptas para el consumo humano. Las madres acuden a los mercados en horas de la tarde, para conseguir los víveres a precio de remate, entre los que están las rabadillas de pollo, las cabezas, las vísceras, y otros que sobran. Otros problemas son los de conseguir combustible sea gas propano o leña, aceite, arroz, fideos, local para preparar las ollas comunes, etc. Siguen incrementándose los precios, día a día. (Agregamos que no debe consumir nadie el aceite vegetal, pues universidades de Harvard, Massachusetts, asociaciones investigatorias y las de México aseguran que dicho producto es dañino para el corazón y genera cáncer, por lo que deben consumir la manteca de chancho, o aceite de coco y de oliva extra virgen).

2.- Según la FAO, organismo de las Naciones Unidas, relacionado a la alimentación, hay 6.800.000 (seis millones con ochocientos mil) pobres en el Perú, quienes no comen diariamente. Cifra que representa casi la cuarta parte de la población del Perú, que no puede acceder a tomar alimentos siquiera una vez al día. Asimismo, la FAO indica que el Perú ocupa el primer lugar en inseguridad alimentaria en Sudamérica. Cuanto más si se sabe que la crisis económica es mundial, debido a varios factores, entre ellos el cambio climático, la guerra entre Ucrania y Rusia, la concentración de riqueza por los grandes empresarios, la corrupción en casi todos los países del mundo (gobernantes, altos funcionarios, políticos, empresarios privados, etc.).

El gobierno ha reconocido a las ollas comunes como una organización social de base mediante la ley 31458; ya tiene su Reglamento. Es decir, está bien normado, pero cuando acudieron donde el ministro de Economía, Kurt Burneo para que autorice la entrega de dinero, él les dijo que no hay para atenderlas.

3.- Frente a este estado de cosas dramáticos, tenemos que exigir al gobierno que atienda prioritariamente a las ollas comunes. Presumimos que el ministro Kurt Burneo carece de sensibilidad para comprender tal emergencia alimentaria, pues aparte de tener una cultura neoliberal, no se conduele con los pobres porque también no ha vivido ni vive al lado de los pobres, al menos con visitas frecuentes para aportar algún porcentaje de su jugosa remuneración. Tanto más que  los que tienen cargos bien remunerados como los ministros, congresistas y otros altos funcionarios, deberían idearse para proyectar dispositivos legales que obliguen a los que más tienen pagar más impuestos que beneficien a los más pobres, o por lo menos sumarse a abogar por la asamblea constituyente para derogar siquiera el capítulo económico de la Constitución de 1993, por ser entreguista y propiciar los monopolios y oligopolios, asignando al Estado un rol subsidiario y que consagra los contratos ley.

4.- Convendría que las grandes empresas se comprometan a costear todas las ollas comunes, digamos por cinco años o hasta que se regularice la economía, toda vez que quizá representaría solamente el 1 % de sus ganancias. Puede hacerse lo mismo con los más ricos de las regiones del interior del país. Y no se diga que no tienen mucho dinero. Esta negativa no se ajusta a la verdad, pues muchos millonarios tienen su dinero en paraísos fiscales: Las Bahamas, Panamá, Mónaco, Suiza, etc., utilizando un sinfín de argucias como triangulaciones, creando off shore, empresas fantasmas, etc. Todo esto lo hacen para no pagar más impuestos en los países de origen. Apréciese entonces la indolencia de estos millonarios, que llevan una vida opulenta, pese a que en el mundo se mueren de hambre millones de personas, se suicidan para no pagar intereses usurarios a los Bancos que con avidez les siguen cobrando, como está sucediendo en la India. O sea, las financieras tienen similar comportamiento. Esto es lo que contiene el modelo «neoliberal». Recordemos también a empresarios industriales como la General Motors, Dupont, 3 G, que han contaminado el planeta con plomo y lo siguen haciendo con otra modalidad, que es la de añadir plomo a los miles de productos que casi todos en el planeta lo compramos y utilizamos: ropa de moda barata y otras ropas, cosméticos, juguetes, adornos, utensilios para transportar como táper, artículos de limpieza, que los investigadores han contado alrededor de nueve mil productos.

II. EL DELITO DE TRAICIÓN A LA PATRIA

5.- La coyuntura política me impele a opinar sobre un tema propio del Derecho Penal, específicamente del delito de traición a la patria prescrito en el Art. 325 del Código Penal: «El que practica un acto dirigido a someter a la República, en todo o en parte, a la dominación extranjera o a hacer independiente una parte de la misma, será reprimido con una pena privativa de libertad no menor de quince años». Sucede que el congreso de la República, con terquedad sigue imputando este delito al presidente de la República, sustentada dizque en unas declaraciones que dio éste a un periodista del canal N Fernando Rincón, cuando le preguntó si le daría salida al mar al país de Bolivia, a lo que le contestó que consultaría a la población peruana con un referéndum. Pues bien, conviene utilizar una operación mental de interpretación de tal tipo penal, apelando a la dogmática penal, para empezar con la interpretación gramatical para pretender realizar la tipificación, es decir, si los hechos concretos se adecúan a esta norma. Pues no, ni por asomo; aún cuando los congresistas y asesores de lujo afirman que se trata de una «tentativa de traición a la patria». Tampoco se adecúa, pues la tentativa según el Art. 16 del Código Penal es «En la tentativa el agente comienza la ejecución de un delito, que decidió cometer, sin consumarlo…». No hay ninguna ejecución en tal declaración, por tanto, no puede existir un comienzo. (a menos que estos «cultos» intérpretes consideren que todo delito pasa por la sub fase de la tentativa; pues no es así, ya que los delitos de «mera actividad» no contiene la tentativa como por ejemplo la «conducción de vehículo en estado de ebriedad» (Art. 274 del C. P.), o la «posesión ilegal de arma de fuego» (Art. 279 del C. P.), en los que se adelanta la consumación, obviando la tentativa. Recomendamos al lector que quiera saber más sobre la teoría del delito, en formato sintético, consultar la obra: «Código Penal, Notas y Jurisprudencia» de Carlos Tucto Rodil y José Luis Francia Arias, Jurista Editores, Lima, 2015, páginas 77 a 134, entre otras páginas.

Tampoco se penalizan lo que se denomina en la dogmática «actos preparatorios», que viene a ser la primera sub fase de la fase externa de íter críminis (itinerario o camino del delito), que en la doctrina es unánime su no punibilidad, excepto en los casos que el propio tipo penal lo considere delito, como por ejemplo el transporte de insumos para preparar droga, la tenencia de cuños de una máquina para falsificar billetes, etc. Esto que es elemental, que enseñan en la carrera de Derecho, curso de la Parte General del Derecho Penal, en cualquier universidad que enseñan la asignatura de Derecho Penal; con excepción de las universidades «negocio»; o hayan pagado para aprobar los cursos, para aparecer como si hubiera estudiado seis años o diez o doce semestres, cuando en realidad han llevado el curso en medio o un año. Increíblemente, como asesores de los congresistas aparecen la derechista Lourdes Flores Nano, Enrique Ghersi, entre otros (ni qué decir de los propios congresistas que hacen tal imputación), sosteniendo tales disparates jurídicos, que ni siquiera se pueden considerar sofismas ni paralogismos, dado que para ello se requiere tener mayores conocimientos, incluyendo la «Lógica». Además, la prensa no independiente se regodea al tratar este tema, cual comparsa. Recordemos que hay una frase lapidaria: «La ignorancia nos convierte en estúpidos».

Abundando en fundamentos críticos, podemos inferir que tales imputadores tienen una concepción aberrante del Derecho Penal, pues optan por el «Derecho Penal de Autor» (en lugar del Derecho Penal de Acto) para todos los casos que les conviene imputar conforme a sus intereses. No olvidemos que no existe en nuestro ordenamiento legal el «delito de opinión», así, el presidente Castillo no ha cometido tal imputación, solamente por verter su opinión.

Aparte de la mediocridad que tienen, se suma las características de ser racistas, clasistas, discriminadores y ultra derechistas. Al respecto, escuchamos a un distinguido penalista calificar este caso como un «chiste».

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

1.- El apoyo y solventar a las ollas comunes es una obligación de ser humano, se debe ser solidario.

2.- El que más tiene económicamente debe visitar con frecuencia las «ollas comunes» para servirse conjuntamente con los humildes comensales. Es decir, adquirir conciencia de como sobreviven los pobres peruanos, para dejar de ser arrogantes y discriminadores.

3.- La imputación de «traición a la patria» que le hacen al presidente Castillo es un disparate «jurídico» o un chiste.

4.- Los imputadores deben pedir disculpas al imputado y a la ciudadanía, como demostración de arrepentimiento y humildad.

5.- El modelo neo liberal que es regla de vida de los poderosos que son alienados, debe ser sometido a una crítica demoledora, ya que no resiste el menor análisis.

     
 

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