Beneficios del big data en la contabilidad

CPC Mto. César Augusto Kanashiro Castañeda

El profesional contable en la actualidad tiene la necesidad de conocer y utilizar la tecnología en casi todas sus funciones operativas de registro contable y emisión de los reportes financieros. Y pareciera que en el futuro va a ser reemplazado por máquinas, por la falta de preparación para adoptar las herramientas tecnológicas. De acuerdo con una encuesta adelantada por el Instituto Americano de Contadores Públicos Certificados, el 92 % de los contadores públicos certificados de Estados Unidos aseguró no estar preparado para esta etapa tecnológica.

De acuerdo con estudios realizados por Mckinser Global  Institute, el big data es una cantidad de información casi imposible de procesar por un cerebro humano de manera eficaz. Su uso y análisis adecuado puede incrementar los márgenes de una organización en más del 60 %.

El desafío que debe afrontar el profesional contable radica en gestionar el crecimiento exponencial de la información por el uso del Internet por lo que debe proporcionar a la gerencia datos estructurados y no estructurados para beneficio de las organizaciones y de la sociedad en general.

El experto en big data, Jim Lindell, asegura que, los profesionales contables necesitan tener “la capacidad de análisis e integración de información financiera y no financiera, la cual el contador tradicional ya poseía, pero que ahora con mayor razón cobra vigencia para que se convierta en información que necesita tener un norte y un orden lógico para dar resultados positivos que maximicen el aprovechamiento de recursos y de datos en beneficio de las empresas y de los consumidores”.

El reto tecnológico ante el cual se enfrentan todos los profesionales es cada día mayor y la Contaduría no es ajena a esta exigencia, aún más si pretende mantenerse en el tiempo con oportunidades laborales de calidad y con una remuneración adecuada. Al respecto, una encuesta realizada por el Instituto Americano de Contables Públicos Certificados (2015) señaló que el 92 % de los contadores públicos certificados en EEUU declararon no estar listos para el reto tecnológico. Adicionalmente, los contadores tradicionales, en especial de las economías en vías de desarrollo, sienten que su profesión se encuentra amenazada por el continuo y agresivo reemplazo tecnológico de sus funciones más tradicionales en las organizaciones.

Esta realidad es a nivel mundial, motivo por el cual los profesionales contables deben tomar conciencia y ver no como amenaza sino como oportunidad la explosión del manejo de datos que representan fenómenos como Big Data, Data Analytics y Blockchain, entre otras herramientas, tanto para ellos como para las empresas en donde se desempeñan.

McKinsey (2011) define el big data como un conjunto de datos cuyo tamaño está más allá de las capacidades de las herramientas típicas de software de bases de datos para capturar, almacenar, gestionar y analizar. De acuerdo con Moros, Ortiz y Borda (2018) los principales autores en el mundo sobre este campo señalan que se está frente a big data cuando se cumplen las dimensiones de volumen, variedad, velocidad y validez.

Asimismo Pérez, M (2015) hace mención al valor económico de los datos, el cual varía significativamente, por lo cual es necesario identificar la información valiosa, transformarla y extraer los datos más convenientes.

De acuerdo con Lindell (2017), la cantidad de datos sigue creciendo exponencialmente y no hay nada en el horizonte que sugiera que dicha expansión no continuará. Siendo el desafío del profesional contable del siglo XXI, gestionar este crecimiento en términos de recopilación, archivo, acceso e interpretación. Siendo la función del profesional contable de liderar la gerencia de datos estructurados y no estructurados para beneficio de las organizaciones y de la sociedad en general.

Debemos considerar que la función de los profesionales contables se está transformando a diario; cada día encuentra mayores posibilidades automatizadas para realizar actividades que se realizaban antes de manera manual (cálculo y análisis de ratios, generación de estadísticas, pronósticos y presupuestos).

Ahora el profesional contable debe cambiar de manipulador, archivista y presentador de información financiera por ser un “científico de datos”. Para ello se debe preparar para pasar del análisis histórico al análisis predictivo y análisis prescriptivo.

De tal manera el profesional contable tiene un camino muy apremiante por recorrer en la Contaduría para poder aprovechar las herramientas y ventajas del big data como potenciador de la profesión que le permita convertirse en el conector de inter-relación y aprovechamiento de los datos estructurados y no estructurados en beneficio de la organización y de la comunidad en general.

Huánuco 16-11-2022

     
 

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