El pago de impuesto

Josué Canchari de la Cruz
Docente Fac. de Ciencias Contables y Financieras – Unheval

Los contribuyentes casi siempre manifiestan su inconformidad por el pago de impuesto, pues lo relacionan con la corrupción que en los últimos años se ve cada vez con más frecuencia en todas las esferas del gobierno. Sin embargo, cumplen con declarar y pagar sus impuestos por temor a las multas, cierre del local, etc. Se puede decir que el pago del impuesto no se realiza por conciencia tributaria; sino, por temor a las sanciones.

En una nación organizada, todos sus habitantes pagan sus impuestos de manera directa e indirecta, casi nadie puede excluirse, ya que, desde el hecho de realizar la compra de una golosina a un ambulante, se está pagando el IGV, que este ambulante traslada al comerciante y éste a su proveedor, etc., Y así estamos pagando impuesto de manera indirecta. Se puede decir desde que nacemos: se compra pañal, ropa, medicamento, se paga la atención del parto, etc. En todo este pago está incluido el impuesto.

El impuesto es una obligación que todos los ciudadanos tratamos en lo posible de cumplir, y esto permite el sostenimiento del gasto público. Cabe aclarar que el tributo comprende impuestos, contribuciones y tasas. El impuesto sirve para financiar el gasto público (sueldos de empleados públicos, deudas del Estado, obras públicas, etc), mientras que las contribuciones son un pago para recibir una contraprestación como en el caso de EsSalud y la tasa que se paga es para hacer uso del servicio que brinda el Estado, como la emisión de partida de nacimiento, licencia de funcionamiento, etc.

CUMPLIMIENTO DEL PAGO DE IMPUESTO

La gran parte de los contribuyentes coincide en no realizar el pago de impuesto y esto se resume en “conciencia tributaria”. La cultura tributaria se ve desvanecida en los contribuyentes debido a la corrupción que existe y esto va aumentando cada vez más. Ya existe desconfianza de que sus tributos sean bien invertido o gastado. Algunos contribuyentes buscan mecanismos para evitar o reducir el pago de tributos y si pagan es para estar tranquilos y evitar futuros problemas fiscales.

Todos pagamos de una u otra manera el tributo, desde el simple hecho de comprar algún producto. Los ciudadanos estamos obligados a pagar el impuesto ya sea desde el hecho de tener un vehículo, una casa, un negocio, un trabajo, etc; pero, por otro lado, los ciudadanos tienen que pagar escuela privada, salud privada, seguridad privada, etc, todo ello desalienta al contribuyente a seguir pagando los tributos, sabiendo que el Estado debe cumplir con prestar dichos servicios.

A todo lo mencionado se suman las calles de la ciudad con baches, carreteras con hoyos y deterioradas que atentan contra la vida. Para colmo, algunas pistas están sin señalizar y por último carreteras sin mantenimiento en pésimas condiciones y otras sin asfalto.

El Estado procura en lo posible distribuir los recursos captados por los tributos; sin embargo, no es suficiente para cubrir todas las necesidades de los ciudadanos. La distribución de los recursos públicos en algunos casos se realiza de forma incorrecta, tal es el caso del canon minero. El Estado, en su esfuerzo de brindar atención a la población, realiza obras públicas, aunque centralizadas en la capital del país, del departamento, provincia o distrito.

Los impuestos crean justicia. Esta frase es muy cierta cuando los recursos económicos son distribuidos adecuadamente en función al número de población, pobreza, necesidades básicas, etc. En nuestro país existen pueblos olvidados con escasa presencia del Estado (no tienen agua, luz, salud, educación), donde viven en extrema pobreza.

CREAR CULTURA Y CONCIENCIA TRIBUTARIA

Para mejorar la cultura y conciencia tributaria, se requiere un trabajo a largo plazo, iniciando con su inserción en el currículo de estudios de educación inicial, creando mecanismos que permitan mayor transparencia de los gastos públicos, un mayor control a las autoridades que manejan fondos públicos para evitar fraudes, romper el centralismo en la distribución de los recursos públicos y que esta se haga de acuerdo con la necesidad real de cada pueblo.

La corrupción es otro factor que influye negativamente en el pago de tributos.

La conciencia y cultura tributaria de un país se refleja de acuerdo con el nivel cultural de su población; es por ello que el trabajo debe desarrollarse en la educación básica regular y esperar los resultados a largo plazo. Definitivamente no es una tarea fácil, pero tampoco es complicada, solo se espera la voluntad de nuestras autoridades para enfatizar el trabajo de sembrar cultura tributaria para generar conciencia tributaria en la población.

     
 

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