¡Es Navi-dad y no vani-dad!

C.P.C. A. Lenin Tadeo Tordecillo

Si hay algo especial en el mes de diciembre es que nos nace el deseo de compartir con los más necesitados. Pienso que esto se debe porque cada ser humano nace con algo de Dios en su vida y que, en el mes de diciembre, donde recordamos el nacimiento del hijo de Dios, es cuando se despierta en nosotros ese algo de Dios que es el deseo de dar.

Y es que la Navi-dad se trata de quien dio, de Dios: Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él crea no se pierda más tenga vida eterna. [Juan 3:16]

Muchos somos conscientes que, aunque el 25 de diciembre no ha sido la fecha exacta que nació Jesús, sin embargo, es una fecha donde recordamos que nació el salvador, el Cristo. Que, gracias a su nacimiento, vida, muerte y resurrección, podemos tener la esperanza de una vida eterna. Aunque podemos pensar que todo el mundo cree eso, sin embargo, las estadísticas demuestran que no es así.

Según unos estudios, del 77% de la población mundial las creencias que predominan en el mundo se distribuyen de la siguiente manera: cristiano (31%), islam (24%), hinduismo (15%), budismo (7%) y otros (23%).

La caridad debe ser anónima, de lo contrario es vanidad. No olvidemos que navi-dad, se trata de quien dio, se trata de resaltar a Dios y no a nosotros»

Viendo la realidad estadística en el mundo, el hecho de recordar el nacimiento de Jesús, el hijo de Dios, es de vital importancia. Pero este hecho histórico, a lo largo de la historia, ha sido y está pretendiendo ser opacado por otras actividades en donde se resalta a otras personas antes que a Dios. Cuando se estima a otras personas o cosas antes que Dios, caemos en la idolatría, por más noble y bueno que sea.

Pero, si bien el cristianismo predomina, el “tipo de cristianismo” que se practica, es otro tema. Y en esta ocasión quiero esbozar cómo debemos practicar el cristianismo en Navidad para que no sea vanidad.

Como empecé diciendo, en Navidad nos nace el espíritu caritativo. Queremos compartir con los necesitados. Y en relación a esta actividad voy a referirme. El cristianismo bien practicado es basado a la biblia y cada vez que vamos hacer algo debemos acudir a ella. Y aunque Jesús no se refirió exactamente a las actividades por su nacimiento, pero sí se refirió en cómo deberíamos realizar los apoyos sociales o el apoyo a los más necesitados, que es lo que resalta en estas fechas.

En una ocasión, Jesús dijo:

Cuando den limosna, no hagan tocar trompeta en las calles, como hacen los hipócritas, para ser alabados. Cuando den limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha. [Mateo 6:2-3]

Pienso que alguien, inspirado por Dios, lo dicho por Jesús, lo interpretó muy bien de la siguiente manera: La caridad debe ser anónima, de lo contrario es vanidad. Según la Real Academia Española, vanidad significa: vano, arrogancia, presunción. Otros significados son: pura apariencia, fraude.

Para Jesús, las personas que dan a los necesitados y buscan que todo el mundo lo sepa para ser alabados, son unos hipócritas. La forma correcta de apoyar es en privado y buscando no ser alabado.  Y hoy en día se puede apoyar personalmente y de manera grupal. También hay muchas organizaciones que han sido creados para ello y durante todo el año lo hacen. Fácilmente uno puede colaborar con ellos sin tener que salir en primera plana. Pero si van a colaborar con una organización procuren que sea una organización que rinda cuentas, sea transparente con los fondos que reciben y verdaderamente hacen llegar al necesitado. Eso evitará que piensen que están entregando su dinero para que otros se enriquezcan.

No olvidemos que Navi-dad, se trata de quien dio, se trata de Dios, de resaltar a Dios y no a nosotros. Que nuestras actividades caritativas tengan siempre ese propósito y no utilicemos a los pobres para nuestros intereses personales.

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