Feliz 483 aniversario a todos los emprendedores huanuqueños

Ps. Richard Borja
Director Instituto Peruano de Psicología Política

En las previas a nuestro 483 aniversario tuvimos la informalidad de siempre y ese marco gris que suele acompañar la cotidianidad de nuestro valle de brisas matinales y vientos vespertinos; un temor e incertidumbre respecto a si se tendría espacios de esparcimiento para nuestra atribulada pero siempre entusiasta gente.

En este preludio dos festivales destacaron por la variedad y mixtura de su presentación y oferta de servicios, generando un movimiento social y económico que revitaliza en cierta medida la sequía comercial y la monotonía de las ferias locales que organiza el gobierno local. Me refiero al “jala jala” que una semana antes del aniversario rompió fuegos, en su tercera versión y luego de una ausencia de dos años por pandemia presentaba un espacio de encuentro familiar y social, con una variedad culinaria y un marco musical que reivindica las tradiciones de la tierra que se homenajea, con matices atados a la moda, espacios para niños, seguridad y mucho orden.

Una semana después, “Pata Amarilla”; no el grupo; sino el otro festival que le dio la bienvenida a este nuevo aniversario, ofertando durante dos días la mejor expresión de la gastronomía huanuqueña, el entretenimiento y las semblanzas folclóricas de nuestra tierra. Miles de huanuqueños y visitantes se dieron cita a esa corta feria de apenas dos días, para encontrarse con los amigos, los compadres y la alegría de celebrar un año más de esta maravillosa tierra que aún a pesar de las tribulaciones, nunca pierde el entusiasmo, la alegría y eso que solamente se puede sentir bajo este azul cielo de Alomía Robles.

Habrá quienes siempre estén esperando que estas actividades y todas las demás siempre se desprendan del esfuerzo estatal, de los gobiernos regionales y municipales; que vean con desconfianza el esfuerzo privado y lo releguen a un papel marginal en el escenario del desarrollo; pero desde esta tribuna y desde cuanto espacio haya encontrado, siempre hemos resaltado la importancia de la iniciativa, la creatividad y el emprendimiento como elementos que se conjugan para desarrollar no solo a quienes se atreven a poner en práctica dichas acciones; sino, a la colectividad a su alrededor. Esa es la magia del emprendimiento y la libre empresa; el toque mágico del mercado moviendo esa mano invisible de la que hablaba Adam Smith. Quienes han asistido a estos festivales pueden dar fe de ello, no por teoría; sino, por experiencia.

Esta maravillosa tierra que aún a pesar de las tribulaciones, nunca pierde el entusiasmo, la alegría y eso que solamente se puede sentir bajo este azul cielo de Alomía Robles”

Estos dos ejemplos deberían servir para reencauzar nuestra visión de desarrollo; para repensar la forma en que enfrentamos el déficit de servicios y atenciones que la población demanda. Abandonar esa visión colonizada donde se espera todo del Estado y se reniega de la iniciativa privada cómo si de una mala palabra se tratara. Proyectos tan necesarios como el terminal terrestre deben gestionarse desde la iniciativa privada, por ejemplo. Igualmente, un moderno y nuevo camal municipal; el parque San Pedro y la piscina ahí abandonada como triste recordación de la indolencia y poca capacidad estatal para darle vida y ponerla al servicio de la gente.

Recuerdo que hace años, mientras me ocupaba un rol de concejal, hubo una propuesta de unos empresarios norteños que quería la concesión de ese espacio; querían instalar un circuito de piscinas recreativas, con toboganes y módulos de esparcimiento, al mismo tiempo que recuperaban y mantenían en verde y estético modo, el parque contiguo. Una gran propuesta, que, de haberse concretado, hoy tendríamos un valioso espacio de esparcimiento al centro de la ciudad. Lamentablemente, como en muchas otras ocasiones, la visión y actitud anti privada la hizo zozobrar.

Confío en que poco a poco y gracias a personas que desatan su creatividad y se arriesgan para sacar adelante iniciativas privadas como estos dos festivales, nuestra visión de progreso y desarrollo cambie, se aleje del eje estatal y se acerque más al motor privado que es el que mayores logros le ha dado a la humanidad y ha sentado las bases del desarrollo de otras sociedades. En este 483 aniversario de fundación española, saludo a los emprendedores, a los que arriesgan, a quienes se rebelan contra la anomia pública y abren surcos de esperanza y desarrollo desde la iniciativa privada. Feliz aniversario emprendedor huanuqueño.

     
 

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