Las claves del examen

Andrés Jara Maylle

El grosero escándalo a raíz de la filtración del examen para nombramiento docente nos muestra que la corrupción de burócratas en todos los niveles de la administración pública está vivita y coleando. No importa si los que gobiernan son de derecha, izquierda, populistas, «demócratas», movadefistas, fijumoristas, cerronistas, castillistas, apristas, populistas y etc., etc.

Lo he dicho desde mucho tiempo atrás, la corrupción es un gravísimo cáncer que está matando al país desde dentro. Y en esta oportunidad este perverso y persistente mal ha tocado una de las venas más sensibles para un país que quiere emprender el camino del progreso: la educación.

En esta oportunidad los perjudicados, como es obvio, han sido miles y miles de docentes que estudiaron honestamente y que fueron a dar sus exámenes luego de quemarse las pestañas como debe ser. Ellos, con el saber en sus cerebros y conscientes de su preparación, se enfrentaron en condiciones de desventaja a los otros que se dejaron seducir y alimentaron a la podredumbre de la corrupción estatal.

Lo cierto es que otros tantos de miles fueron a «someterse a la prueba» con las claves del examen bajo la manga. Esas claves, como lo han dicho los mismos docentes, circularon profusamente por las redes sociales (especialmente el whatsapp) desde el día anterior.

Como es de suponer, en estos tiempos de comunicación instantánea, rápida y sin fronteras, la claves (y también las pruebas) se dispersaron como reguero de pólvora por todo el país, desde el norte hasta el sur, desde el este hasta el oeste; en suma, en cuestión de horas, o tal vez minutos, las claves y las pruebas eran conocidas por tirios y troyanos.

Un colega honesto, por ejemplo, me mostró el mensaje que horas antes del examen le había llegado vía whatsapp, diciéndole que alguien le podía enviar las claves a cambio de mil quinientos soles. Y que este colega podía hacer un grupo de diez docentes y pagar la suma solicitada

Para morigerar el escándalo primero, fieles a su inveterada costumbre, intentaron negar lo evidente; luego pretendieron poner paños fríos con una quimera: dijeron que las tan mentadas claves solo se filtraron en determinadas zonas del país y que en el resto todo el proceso se desarrolló de manera «normal». Estos funcionarios o son unos tontos revejidos o unos vivos (pendejos, dirían los procaces) elevados a la potencia, pues su argumento se caía en pedazos ante las miles de muestras convincentes que llegaban desde todos los rincones del país. Efectivamente, las claves, en cuestión de horas estaban siendo negociadas por gente inescrupulosa que quería hacer su agosto en pleno noviembre.

Un colega honesto, por ejemplo, me mostró el mensaje que horas antes del examen le había llegado vía whatsapp, diciéndole que alguien le podía enviar las claves a cambio de mil quinientos soles. Y que este colega podía hacer un grupo de diez docentes y pagar la suma solicitada. «Y cómo sé que son claves auténticas y no falsas» le dijo el colega amigo. El otro le replicó diciéndole que las claves son las fijas pues a él le habían enviado fuentes confiables desde el mismísimo Lima y que desde allí también habían enviado hacia Arequipa, Cusco, Puno, al Vraem, Cajamarca, San Martín y, claro que sí, también a Huánuco.

Como quiera que el examen que rindieron los más de trescientos mil docentes buscando un nombramiento está viciado por donde quiera que se le mire, opino que en aras de resguardar la esencia misma de la justicia debe ANULARSE ipso facto y proponer un nuevo cronograma para otro examen. Solo así puede recuperarse un poco de credibilidad en el Ministerio de Educación, ente que debe dar el ejemplo en cuanto a ética, mora, honestidad y justicia (espero que no sea mucho pedir).

Por otro lado, el gobierno en general, se llena la boca hablando pestes del centralismo limeño y abogando por una verdadera descentralización; sin embargo, y curiosamente, el examen de marras es el ejemplo del más típico centralismo, monitoreado desde Lima y elaborado por una institución, el Inei, que sepa, no tiene la suficiente experiencia en el rubro, pues su trabajo, entiendo es de otra naturaleza.

PD.

El sábado

20, mi amigo, colega, pata, camarada de mil batallas, Jacobo Ramírez Mays, entró con dignidad al club de los cincuentones. Y, literalmente, botó la casa por la ventana. El jolgorio general fue en su bonita y acogedora casa en Las Pampas, en donde confluimos todos los amigos y también su innumerable parentela que lo adora. Larga vida a mi amigo Jacobo y muchas bendiciones en su hogar a lado de su esposa s sus dos hijos.

Huánuco, 21 de noviembre del 2021

     
 

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