¿Otro confinamiento o reforzar las medidas de uso de mascarillas, aforos y distanciamiento?

Pier Paolo Marzo Rodríguez
Pier Paolo Marzo Rodríguez

¿La llegada de 1 millón de vacunas de Sinofarm nos permite volver a la antigua normalidad?

Aunque puedo dar fe, por experiencia propia de voluntariado, de que la vacuna no deja ninguna reacción negativa en el organismo, no es dable relajar los cuidados ahora.

Es más, ya colapsó la capacidad de atención de varios establecimientos de salud. Según el reporte de la Dirección Regional de Salud del pasado viernes, había sólo una cama UCI disponible, de las 39 en total. Y los 85 casos activos nuevos y las 8 personas fallecidas en 24 horas, nos muestran una situación muy riesgosa. Por ello los responsables de la salud en Huánuco han pedido un confinamiento general de 15 días.

En contra de este pedido se han pronunciado distintos ciudadanos, por el daño que podría causar a la economía de las personas que requieren vender productos o prestar servicios para mantenerse día a día. El propio presidente de la República ha indicado que “El retorno a la cuarentena es una opción extrema, todavía”.

En efecto, confinar a toda la población es una medida extrema que requiere condiciones:

1. Asegurar los ingresos de las personas, pues las necesidades básicas no se detienen. Quiénes tienen sueldo fijo en el Estado podrían tener menos inconvenientes. Quiénes tienen remuneraciones en empresas privadas, tendrían que tener la seguridad de que ellas no les suspenderán la remuneración (suspensión perfecta). Probablemente algunas empresas requerirán apoyo para asegurar dichos pagos.

2. Con la condición anterior, se habría de asegurar que la medida se cumpla. Esto implica desplegar personal para patrullar en todos los lugares donde suelen haber aglomeraciones, de manera coordinada. Habría que involucrar a las juntas vecinales, rondas urbanas, rondas campesinas, para que apoyen en la sensibilización a nivel barrial o comunal, a las fuerzas de la Policía Nacional, los serenazgos y el Ejército, que habrían de salir muy articulados.

3. Un eventual confinamiento debe circunscribirse a las localidades donde se ha detectado contagios nuevos. Como ya lo vivimos, no es lo mismo vivir la pandemia en Huánuco o Tingo María que en Huacrachuco o Huacaybamba.

4. El control debería extremarse en los medios de transporte y sus paraderos, bajo la premisa de que los vehículos que transportan pasajeros, también transportan el coronavirus.

Sin embargo, si aseguramos patrullajes coordinados, participación ciudadana a nivel vecinal o comunal, control de los paraderos y el transporte público, ¿por qué no hacer eso mismo ya, asegurando el distanciamiento y el uso de mascarillas en todo momento? Sumando el control estricto de aforos en centros de comercio y en reuniones de cualquier tipo, comprometiendo a los sectores: Dirección Regional de Trabajo y SUNAFIL en los centros de labores; Dirección Regional de Producción y PRODUCE en los comercios; Dirección Regional de Transporte y SUTRAN en paraderos y carreteras; de la mano con las respectivas gerencias municipales. Sólo si tras implementar en serio estas medidas, continúa la propagación por falta de cooperación ciudadana, correspondería ir al confinamiento total por el período que sea necesario.

Hoy ya sabemos qué funciona y qué no funciona para evitar las muertes por desatención en los establecimientos de salud. Así que antes de un confinamiento efectista, reforcemos las medidas ya conocidas, que son efectivas cuándo se hacen cumplir, con responsabilidad de las autoridades competentes y de los ciudadanos y ciudadanas. 

     
 

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