¿Qué esta pasando con la salud mental en el Perú?

Dr. Litman Mamani Masgo, médico psiquiatra de Centro de Salud Mental Comunitario PAKKARIN

Según la Organización Mundial de la Salud la depresión es una de las principales causas de discapacidad en el mundo; las personas dejan de trabajar o mueren de forma prematura a causa de las enfermedades neuro-psiquiátricas causando repercusiones económicas y sociales de diferente índole (carga de enfermedad y años de vida saludable perdidos).

Aproximadamente uno de cada cuatro peruanos sufre algún tipo de enfermedad mental y tres de cada cuatro ha sido alguna vez víctima de algún tipo de violencia. Y solo uno de cada cinco peruanos que sufren algún tipo de enfermedad mental ha sido atendida en algún establecimiento de salud (Instituto Nacional de Salud Mental, 2002). La frecuencia de presentación de estos problemas de salud mental se viene incrementando de forma exponencial durante esta pandemia por la COVID-19.

Esta brecha en la cobertura de la atención se incrementa aún más durante la pandemia, y se debe fundamentalmente a la insuficiente oferta de servicios de salud mental y sumado a sus características de centralización e inequidad, alejada de los contextos cotidianos y focalizada en los aspectos sintomáticos más que en los procesos de recuperación de las personas usuarias.

Los problemas de salud mental constituyen una prioridad en la salud pública en nuestro país, siendo los problemas de mayor prevalencia la depresión, el abuso y dependencia del alcohol, los trastornos de ansiedad, las esquizofrenias, la violencia familiar, violencia contra la mujer, el maltrato infantil, los trastornos de conducta y de las emociones en los niños.

Ante esta situación, el Estado Peruano ha iniciado un proceso de Reforma de la Atención de la Salud Mental mediante el fortalecimiento del primer y segundo nivel de atención. Así, en junio del año 2012 se promulgó la Ley N° 29889 que modifica el Artículo 11 de la Ley General de Salud (Ley N° 26842) que garantiza los derechos de las personas con problemas de salud mental al acceso universal y equitativo, a las intervenciones de promoción y protección de la salud, prevención, tratamiento, recuperación y rehabilitación psicosocial, y establece el Modelo Comunitario como el nuevo paradigma de atención en salud mental, en línea con las evidencias científicas y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud. Ley que posteriormente fue derogada y reemplazada por la Ley de Salud Mental (Ley n.°30947) en mayo del 2019, guardando el mismo espíritu.

Desde entonces se han ido implementando nuevas estructuras o dispositivos de atención en salud mental: Centros de Salud Mental Comunitarios, Unidades de Hospitalización en Salud Mental y Adicciones en Establecimientos de Salud desde el nivel II-2, y Hogares Protegidos, que se están incorporando en las redes de servicios de salud a lo largo y ancho de nuestro territorio, para conformar, como parte integrante de ellas, redes de atención de salud mental comunitaria.

El Ministerio de Salud, a través de la Dirección de Salud Mental de la Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública, lidera y dirige este proceso de reforma mediante el Plan Nacional de Fortalecimiento de Servicios de Salud Mental Comunitaria 2018-2021, en el que plantea los objetivos y actividades necesarias para cumplir con el mandato legal y ético respectivo, a implementarse en todas las regiones del país.

El logro de sus objetivos y el cumplimiento de las actividades de este plan contribuyen con los compromisos del Objetivo de Desarrollo Sostenible “Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades” que entre sus nueve metas establece promover la salud mental y fortalecer la prevención y el tratamiento del abuso de sustancias adictivas, incluido el uso indebido de estupefacientes y el consumo nocivo de alcohol.

Asimismo, es congruente con las propuestas del plan de acción mundial propuesto por la OMS para promover la salud mental mediante la reforma de los servicios y la protección de los derechos humanos de las personas con trastornos mentales y con las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para promoción y prevención en salud mental, que establece la necesidad de implementar servicios de salud mental articulados en redes comunitarias, integrados a servicios de salud general y donde el fortalecimiento del primer nivel de atención es esencial.

Hasta la fecha nuestro país ya cuenta con mas de 200 Centros de Salud Mental Comunitarios y la región Huánuco con 7 de estos dispositivos especializados en salud mental.

Estos avances significativos logrados los últimos años han disminuido de alguna forma las brechas de acceso a los servicios de salud mental de las personas que sufren algún problema psicosocial o psiquiátrico y han servido también de contención ante el impacto negativo de la pandemia en la salud mental de la población.  A pesar de estos pequeños logros aun hay mucho por hacer por la salud mental en la región Huánuco y en el País.

¡La salud mental es tarea de todos!

     
 

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