Viruela del mono: ¿Realmente debemos preocuparnos?

Claudia Hübner Mendieta

Últimamente, escucho el nombre «viruela del mono» por todas partes. No solo cuando prendo el televisor por las mañanas y las noticias no hacen más que hablar de esta enfermedad, sino, ahora, incluso cuando leo el periódico, es lo único que veo en los titulares. Por un momento me puse a pensar por qué darle tanta importancia a una enfermedad que, a pesar de ser peligrosa, es poco contagiosa y hasta el momento ha provocado un bajo número de defunciones a nivel mundial. Y siendo totalmente sincera, después de haber investigado sobre este tema, aún no entiendo la razón; ya que la OMS ha declarado alerta máxima a nivel mundial debido a esta enfermedad, a pesar de que ya existen vacunas con alto porcentaje de efectividad contra esta y, si se implementan medidas estratégicas efectivas, no dudo de que dentro de poco tiempo la viruela del mono no sea considerada más, una enfermedad alarmante. Razón por la que me parece importante que las personas dejen de creer en los medios amarillistas y caigan en cuenta de la realidad: la viruela del mono no es una enfermedad que realmente amenace a la población peruana y es muy probable que, dentro de poco, todos se olviden que esta siquiera existe.

La viruela del mono es una enfermedad viral zoonótica que se detectó por primera vez en varios simios en el año 1958. El término «zoonótico» da a entender que esta enfermedad se propaga de animal a persona y no solamente de persona a persona. Está claro que este virus no es novedoso y la única razón por la que últimamente escuchamos hablar tanto de este es porque comúnmente el sector en el que se desenvolvía esta endemia era en las selvas tropicales del África. No obstante, actualmente este virus se ha propagado también a otros continentes. Lo cierto es que este tipo de viruela es de difícil propagación, ya que se necesita el contacto físico directo con la persona o el animal infectado para contraerla. Además, según la OMS, los síntomas al haber contraído esta enfermedad desaparecen por si solos en un par de semanas según ningún tipo de tratamiento. Cabe aclarar de que la tasa de mortalidad de esta enfermedad varía entre el 3-6% y en el Perú hasta el día de hoy se han confirmado 305 casos, 91 altas médicas y tan solo 1 fallecido.

Es cierto que nos tenemos que cuidar, sin embargo, veo demasiada alarma a nivel nacional para una enfermedad que no es de fácil propagación y para la cual ya existen vacunas efectivas. Esto es en parte culpa de los medios amarillistas que en vez de hacer un llamado a la tranquilidad alteran más a la población. Tenemos que tener en cuenta que esta enfermedad no desencadenará otra pandemia parecida a la de la Covid-19 y no estamos ni remotamente cerca a volver al confinamiento para prevenirla. La viruela del mono es un virus que ha cambiado su comportamiento y por eso existe una preocupación a nivel mundial, pero hasta que no sepamos qué es lo que ha estado generando estos recientes brotes totalmente desligados a su país de origen no podemos hacer mucho más que mantener la calma, informarse sobre los síntomas y prevenir el contacto con personas que los presenten.

Considero que están ocurriendo situaciones más alarmantes en nuestro país en comparación al contagio de la viruela del mono. Aún seguimos estando en medio de un brote fuerte de coronavirus que ha generado en promedio la última semana 39 muertes diarias. Aún seguimos teniendo un presidente que está siendo investigado por diversos delitos vinculados a la corrupción. Lo que me hace pensar que tanta preocupación por esta reciente enfermedad es tan solo una cortina de humo para tapar las situaciones que realmente importan en nuestro país. Esta vez, espero estar equivocada.

     
 

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