Hora de fiscalizar

En medio de las confirmaciones del incremento de enfermos con la covid-19 en los hospitales de Huánuco y Tingo María y de propuestas de autoridades del sector Salud de regresar a la cuarentena focalizada, las autoridades municipales deben empezar a asumir el rol protagónico que tienen en la vigilancia de los cumplimientos de las medidas de bioseguridad en los establecimientos comerciales, principalmente, de gran afluencia de público y en las mismas instituciones públicas.

Desde hace buen tiempo que se ha advertido el relajo en el cumplimiento de los protocolos de bioseguridad en los comercios e instituciones públicas: No hay control de temperatura, tampoco alcohol en gel para la desinfección de manos ni el felpudo para la desinfección de los zapatos. O si los hay, no se usan.

Muchos vehículos de transporte público  circulan sin las separaciones, no tienen alcohol para la desinfección de manos de sus pasajeros y menos aún cumplen con la desinfección de los asientos cada vez que baja un pasajero.

Ese relajo en la fiscalización del protocolo de bioseguridad, en esas actividades claramente identificadas de alto riesgo de transmisión del virus, ya está pasando factura. Y esta vez incluso parece ser más cara que la de la primera ola. Es momento que las municipalidades asuman su rol fiscalizador de los protocolos de bioseguridad y se ejecuten operativos constantes para exigir su cumplimiento.

     
 

Agregue un comentario