Cadena perpetua por tocamientos y violación a menor

A menos de un año de haber sido detenido, Marino Teófilo Berrospi Benancio de 36 años de edad fue sentenciado a morir tras las rejas. Los jueces del Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Huánuco lo condenaron como autor del delito contra la libertad sexual, en las modalidades de actos contra el pudor y violación sexual.

Berrospi Benancio fue investigado, procesado y sentenciado por el abuso sexual que habría cometido en agravio de su sobrina desde que ella tenía 8 años de edad. El primer delito, según acusó la fiscal Yohana Fernández Tinco, lo cometía aprovechando que vivían en la misma casa y en momentos que ella se quedaba junto a su hermana adolescente.

La enviaba a comprar golosinas y la hacía ingresar a su habitación donde le tocaba sus partes íntimas.

Mientras que las violaciones sexuales, según narró la víctima en cámara Gesell, ocurrieron desde que tenía 9 años. Marino la llamaba a su habitación donde la ultrajaba y luego le daba dinero para que no contara a su madre.

La niña denunció que fue abusada hasta que tuvo 11 años de edad y la última vez que ocurrió él le dio 50 soles.

En junio del año 2022, al enterarse de la agresión a la niña, la madre denunció a Berrospi Benancio. El médico legista certificó las lesiones que la víctima presentaba a causa de las agresiones que sufrió.

Los magistrados que condenaron a Marino —en primera instancia— dispusieron el pago de 4000 soles de reparación civil.

     
 

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