Confirman cadena perpetua para asesinos de esposos

La pena de cadena perpetua que el Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Huánuco dictó contra Erick Junior Loarte Contreras o Dayer Wilfredo Loarte Contreras, «Willy», Gimel Geroncio Campos Contreras y Régulo Lorenzo Espinoza, asesinos de Evaristo Modesto Benancio e Irene Omonte de Chávez, fue confirmada por la Sala Penal de Apelaciones de Huánuco.

La muerte de la pareja ocurrió en abril del año 2017 en la estancia Huacarragra, centro poblado La Esperanza, jurisdicción del distrito de Rondos (Lauricocha) hasta donde llegaron los sentenciados con la intención de robarles su ganado.

Días antes, Erick Loarte y Gimel Campos se habrían reunido en la plaza de la ciudad de La Unión para planear el robo de ganados de la pareja y acordaron la participación de Régulo Lorenzo Espinoza y de su hijo, por lo que todos ellos, según acusó el Ministerio Público, llegaron la madrugada del 14 de abril a la estancia Huacarragra, donde los agraviados se quedaban al cuidado de sus animales.

Para lograr su objetivo, los asesinos ingresaron al ambiente donde dormían los esposos a los que usando la violencia les ataron las manos y cuello con pasadores a ella y con una faja a él.

Los agraviados, ambos adultos mayores, no habrían podido desatarse a tiempo y fallecieron producto de una asfixia mecánica (estrangulamiento).

El mismo día, el hijo de Irene llegó a la estancia y los encontró sin vida, por lo que salió a buscar ayuda de los comuneros de la zona quienes guiados por las huellas de los ganados llegaron hasta la estancia Rupaypunta (Cáhuac). Ahí estaban los animales custodiados por Abel Lorenzo, hijo de Régulo.

En un inicio, padre e hijo dijeron que Gimel Campos les dejó encargado, por lo que los comuneros continuaron la búsqueda y al encontrarlo en otra ruta lo detuvieron. Al ser interrogado sobre el robo, Gimel acusó a Erick Loarte de ser quien le entregó los toros. Dicho sujeto también fue detenido cerca de la escena del crimen.

La Fiscalía acusó a Erick o Dayer Loarte Contreras, Régulo Espinoza y Gimel Campos del delito  robo agravado con subsecuente muerte, mientras que a Abel por el delito de receptación por lo que fue condenado a 5 años de cárcel.

Los sentenciados han tratado en todo momento de minimizar su participación en el crimen, pero  tanto los jueces del Colegiado como de la Sala de Apelaciones analizaron las declaraciones de testigos y de los propios imputados y concluyeron que eran responsables de la doble muerte.

Entre las pruebas que vinculan a Régulo es una huella de su zapato en la escena del crimen, que los ganados fueron encontrados escondidos cerca de su domicilio aunque él dijo que Gimel llegó y le ofreció en venta pero que él no quiso comprarlos.

En el caso de Erick Loarte, las autoridades tomaron en cuenta la declaración de Gimel quien confesó el encuentro que tuvieron días antes en La Unión donde Erick le dijo que tenía toros para vender y que se gane algo vendiéndolos,que él se los llevaría el 13 de abril hasta el lugar conocido como Cuatro Linderos.

Incluso la hermana de la agraviada, declaró que el día en que intervinieron a Gimel al reclamarle porqué mataron a Irene le respondió: «Willy tiene la culpa, los dos hemos hecho las cosas».

El monto de 100 mil soles de reparación civil que impuso el juzgado de primera instancia también fue confirmada por los magistrados Angélica Aquino, Eloy Cupe Calcina y Abraham Limaylla en la sentencia dictada el 4 de abril.

     
 

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